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En Cantera y Plata

  • Claudia Corichi

  • Claudia S. Corichi
  • En el día “D”, “el miedo no anda burro”

 

No hay plazo que no se cumpla, el día de hoy se llevarán a cabo una de las elecciones más controvertidas y reñidas de la historia de los Estados Unidos. Los ojos del mundo entero, están en saber quién será la próxima cabeza en la Casa Blanca, aunque los cerrados resultados en las encuestas, hacen difícil la prospectiva. Sin embargo, es la oportunidad de preguntarnos ¿Qué hay en juego este 8 de noviembre no solo para los estadunidenses sino para el mundo entero? Desde México nos encontramos fuertemente preocupados por el futuro que tomará el mundo a partir de hoy.

Para muchos que Trump lograra la candidatura republicana fue sin duda una mala sorpresa, una que hasta el mismo Lincoln hubiera tomado con pesar, pues jamás hubiese entendido cómo la base de su partido llevó tan lejos a este personaje tan estridente. Donald dejará a esta elección un discurso que revela el racismo vigente, su machismo, e incluso su sed de poder, cuestiones que nos involucraron como nunca antes en una narrativa que deja ver cómo ese gran sector de inconformes en los Estados Unidos, señala hacia nosotros -como algún día lo hizo hacía la raza negra- en búsqueda de culpables a sus males.

Hillary, por su parte, además de convertirse en la primera mujer nominada por un gran partido para encabezar la administración en Washington DC, se enfrentará hoy cara a cara con la inminente e histórica posibilidad de convertirse en la primera mujer al frente de los Estados Unidos, y darle cuatro años más al Gobierno demócrata. Su nombre retumbará como parte de esa dinastía que hoy son los Clinton, su historia será recordada por cada una de las mujeres que en lo posterior aspiren a la Casa Blanca, y ¿por qué no? a cualquier posición de poder en el mundo.

En cualquier caso, ambos personajes enfrentan el enorme y por igual histórico reto, de suceder al presidente más carismático de las historia de los Estados Unidos, Barack Obama, el primer Presidente afrodescendiente que llevó a su país de una de las peores crisis económicas a una estabilidad impensable en aquel 2008, una que en pocos años fortaleció al dólar poniendo en aprietos prácticamente a todas las divisas, y que brindó certidumbre en momentos de caos y estridencia, una de la que escribiré  aparte, pues es mucho lo que ha generado.

A nivel internacional existe sin duda un interés estratégico en saber quién será el próximo Presidente o Presidenta de EUA; me arriesgo a decir que en el caso de México lo que hay en juego es enorme, pues cerca del 80 por ciento de la economía depende de ello, y qué decir del futuro de nuestra política exterior. Para un buen grupo de países la llegada de Hillary o Trump representa por igual cambios significativos, que van desde apoyos a zonas en conflictos, la apertura de nuevos episodios bélicos, e incluso poner en riesgo la propia seguridad nacional.

Hoy el destino del mundo está en las urnas de nuestro vecino del norte, pero también lo está en manos de los hispanos, quienes a pesar de su reservada participación en los comicios, tienen la posibilidad de lanzar claros mensajes políticos, aunque que como se ha visto en las votaciones anticipadas, ya hay evidencia de la creciente participación de éstos.

Lo estrecho de la competencia para ganar el Colegio Electoral y la Casa Blanca, exigen que todos y todas salgan a votar. Muchos han señalado que votarán como protesta por alguno de los candidatos independientes que representan apenas el 6 por ciento de la votación total. Sin embargo, debo señalar, ese camino es una falacia de “causa falsa”, pues no solo beneficia a esa peligrosa derecha que tiene como fin último expulsar a millones de extranjeros de los EUA, sino que no genera un cambio concreto en las situaciones que causan molestia a esos indecisos.

Por esa  misma razón, los llamados “purple states” (estados péndulo) como Florida o Carolina del Norte, juegan un papel crucial en esta elección, pues ahí es donde se habrá de definir el futuro de la gobernanza en Washington, ya que este martes no solo se define la Presidencia de Estados Unidos, sino también el Congreso, y ahí las encuestas brindan una clara mayoría a los demócratas. Por ahora solo la encuesta de “LA Times” da una clara ventaja a Trump, por lo que como dice Jorge Buendía, será hasta cerca de las 7 pm hora del centro que tengamos certidumbre de los resultados.

Algunos especialistas señalan que hoy no ganará Hillary, sino que perderá Trump, y es que si bien es cierto que más campañas se pierden de las que se ganan, lo que se logra con el proyecto de Clinton es el apoyo franco a esa visión social y progresista que ha puesto en el centro a la gente y a sus derechos, por eso detrás le apoyan mujeres, universitarios y una ola de nuevos votantes latinos.

De ganar Clinton hoy, el Partido Republicano tendrá que definir cómo habrá de reconstruirse en la era “post Trump”. En México sin duda habremos, deberemos relanzar la política bilateral con Washington de otras maneras y a otros niveles, pues la pifia de Peña Nieto sigue en la cabeza de todos.