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En Cantera y Plata

  • Claudia Corichi

  • Claudia S Corichi
  • La marcha de las mujeres

Después de haber atestiguado la inaplazable investidura de Donald Trump han sido las voces de millones de mujeres en todo el mundo las que han tomado la calle abriendo un debate público y frontal en contra de los valores y la retórica encarnados en el Presidente número 45 de Estados Unidos. La marcha de las mujeres pasará a la historia como el inicio de una era de resistencia, una en la que este oscurantismo que llega al poder representa un grave retroceso en la lucha de nuestros derechos, en la búsqueda por la igualdad y en nuestro reconocimiento en la sociedad.

No se trata de un tema aislado, se trata de más de dos millones de personas en las calles, se trata de 600 marchas en 60 países, se trata de una legítima demanda por la igualdad que no está dispuesta a “normalizar” esa violencia que hoy es aceptada por el Presidente de la gran potencia mundial. Se trata de una lucha contra lo que Trump representa y las mujeres son quienes han dado el primer paso.

Y es que, la pasada ceremonia del 20 de enero ya marcó un hito incluso en términos de las Primeras Damas, la imagen de Melania ha evidenciado el lamentable retorno de esa mujer como accesorio, como compañía.

Han sido las palabras de Gloria Steinem, Alicia Keys, Madonna, Angela Davis, de Scarlett Johansson, entre muchas más, las que han contado las historias de millones de nosotras que vemos en esta era de oscurantismo, un grave retroceso, uno que el día de ayer cortó con los fondos de las ONG que facilitan abortos seguros.

Sin embargo, la fuerza de las palabras de Davis ha tenido un eco hasta este lado de la frontera. No solo señalando la historia estadunidense de colonialismo y esclavitud, sino la importancia de las migraciones y su aporte a la sociedad que actualmente son. Y es que el claro rechazo al machismo de Trump ha cobijado esa protección a las minorías y ha protestado en contra de la xenofobia, de las acusaciones de violaciones, subrayando que los muros no borrarán esa historia y que ninguna persona es ilegal.

Desde México, la llegada de Trump representa no solo una “era de retos” como suelen llamarle en la Cancillería, sino esa era de resistencia que comenzó el 21 de enero en la voz de millones de mujeres. Comienza una era en la que debemos exigir la defensa de los derechos de los mexicanos dentro y fuera de nuestra frontera.

Preocupa la ya anunciada visita del Ejecutivo Federal a Washington, pues el hoy Presidente de EU, no devolverá ningún favor a nuestro jefe de Estado. La reunión dejará en claro la posición sobre asuntos como el muro fronterizo, la migración, pero sobre todo el futuro del TLC, por lo que México entero estará al pendiente, pues Peña Nieto ha demostrado su falta de pericia –también- en política exterior, pero sobre todo su falta fuerza para que defender el interés nacional. La administración de Trump ha comenzado mal y la evidencia está en las calles, en los panfletos, en las palabras de las celebridades, pero sobre todo en ese malestar popular que clama una férrea defensa de sus derechos frente al personaje que no solo amenaza y divide a Estados Unidos, sino al mundo entero.

Los movimientos civiles más grandes -dicta la historia-, han comenzado en países con tiranos en el poder, curiosamente en lugares como Estados Unidos o Francia (que definirá ese futuro en las próximas elecciones) y éstos se han esparcido por todo el mundo como semillas de cambio. Quizá hoy comienza la era de resistencia, pero también la era de exigir una igualdad plena, y el respeto a los derechos de las mujeres, que son los derechos humanos.

Tomemos esta etapa de oscuridad para despertar de una “p…” vez, como dijera hace unos días Madonna.