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En Cantera y PLata

  • Claudia Corichi

  • Claudia S. Corichi García
  • Las recurrencias en la Cuenta Pública 2015

La semana pasada se entregó el decimosexto informe del resultado de la fiscalización de la Cuenta Pública en México correspondiente al año 2015. Para los mortales, se trata de las observaciones que realizó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre los posibles agravios de hasta 165 mil millones de pesos al gasto público de ese año. Los resultados presentan las ya recurrentes inconsistencias en áreas ciertamente delicadas, como lo son salud, educación, desarrollo social, etc.

A la posteridad queda el terrible desfalco de casi ocho mil millones de pesos, que Javier Duarte dejó en su paso por el Gobierno de Veracruz, y que se suma a los otros de la camada de gobernadores salientes del “nuevo PRI”, en los que también se encuentra Miguel Alonso en Zacatecas, hoy premiado con un puestecito en el Gobierno federal. Se tratan, como dijera el mismo auditor portal, de desfalcos sin precedentes.

Durante la recepción de este informe como secretaria de la Comisión de Vigilancia de la ASF, no pude evitar subrayar que los procesos de fiscalización en México son endebles, y que la Cámara Baja está en falta –en gran parte por la ausencia de voluntad de las bancadas del PRI y del PAN- toda vez que de las ahora 16 cuentas públicas analizadas, solo en cuatro ocasiones se haya llevado al pleno dictamen sobre éstas, ninguna del actual Gobierno.

Pocas son las novedades con el documento de 2015; se trata de un crudo retrato de la corrupción en México. Desvíos por 31 mil 744.7 millones de pesos, correspondientes a los manejos de las entidades federativas; más de mil 865 aviadores ganando con plaza de profesores, pagos a sobreprecios por parte de Sedesol de casi mil millones de pesos, más de 25 millones de pesos gastados sin sustento por el INE, probable simulación del gasto de más de mil millones de pesos por parte de Conade, en fin, la lista es increíblemente ofensiva para la ciudadanía.

También se revelan incongruencias ya, de las llamadas reformas estructurales. La Reforma Educativa de 2013, que buscó a través del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) analizar el grave rezago escolar, es gravemente señalada, pues el informe 2015 concluye que a pesar de gastarse más de mil millones de pesos para evaluar a alumnos y maestros, los resultados no se utilizan para mejorar la calidad de los servicios.

En el sector salud por ejemplo, la ASF concluyó que, si bien la Secretaría de Salud gastó poco más de 332 millones de pesos en acciones para prevenir y controlar la diabetes, éstas fueron insuficientes, pues hubo un incremento de 21.5 por ciento en la incidencia del padecimiento.

En el absurdo está la Secretaría de la Función Pública, pues ésta no hizo nada por consolidar los padrones de beneficiarios de diversos programas públicos, lo que derivó en que muchos de estos no tuvieran definido su objetivo central, otros no tenían metas, mientras que otros más no contaron con indicadores, y en el peor de los casos 42 de ellos no tenían la información del padrón de sus beneficiarios, por lo que bien podrían haberse otorgado recursos a discrecionalidad.

Vemos que las autoridades encargadas de combatir la corrupción han fallado con estos resultados. Urge que dejemos de poner recursos en políticas que no están ofreciendo beneficios a la gente. Urge terminar con la simulación y la impunidad, pues de lo contrario jamás erradicaremos este cáncer que ya hizo metástasis en todo México.