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En defensa de los periodistas

  • Salvador del Río

Comienza hoy en Buenos Aires, Argentina, un Congreso más de la Federación Latinoamericana de Periodistas, fundada en México en 1976 como una organización para la defensa de la libertad de expresión en el continente, amenazada en los últimos años especialmente en México, uno de los países en el que las presiones, los atentados, las amenazas y los asesinatos de los profesionales de la información han cobrado una mayor incidencia y gravedad.

Los asesinatos de connotados periodistas y defensores de derechos humanos en lo que va de ese año, por su significación han conmocionado a la opinión pública y han generado una serie de determinaciones y medidas de políticas públicas para proteger la integridad de los periodistas y con ello la libertad de expresión, que es una de las conquistas de la sociedad moderna.

Los ataques a los periodistas son parte del clima de violencia que vive el país desde hace varios años, del imperio de la criminalidad que socava la firmeza y la credibilidad de las instituciones. Señalar, condenar y exigir justicia en cada uno de los crímenes cometidos en contra de los periodistas es también levantar la voz en contra de la delincuencia y de la impunidad que se enseñorea en todo el país. En México esta incidencia de la criminalidad ha ido en aumento en los últimos años; el gobierno –hay que decirlo, no solo en relación con los periodistas sino con la población entera— ha sido incapaz de cumplir una de sus obligaciones fundamentales que es la garantía de seguridad para todos los ciudadanos.

La Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap) es una organización cuyo propósito de defensa de la profesión adquiere especial importancia en estos momentos en los que en México y otros países esta libertad se ve coartada.

Un grupo de periodistas refugiados en México dieron vida a la Felap hace más de 40 años en la Ciudad de México. La Felap representa a organizaciones periodistas, asociaciones, federaciones, uniones, círculos, colegios y sindicatos de América Latina y el Caribe.

Genaro Carnero Checa, peruano, y Luis Suárez, español mexicano o mexicano español, refugiados, adoptaron a México como su segunda patria, fueron pilares en la construcción de esta institución. Entre los objetivos de la Felap están la defensa de la libertad de expresión, la lucha permanente en favor de la democratización de los medios de comunicación contra los monopolios y oligopolios,  la defensa del ejercicio de la profesión del periodista y de su derecho al secreto sobre sus fuentes, la acción permanente para la superación profesional, entre otros objetivos.

La estafeta la llevan ahora otros líderes gremiales como Juan Carlos Camaño, periodista argentino, actual presidente que desde Buenos Aires cumple con el mandato del último congreso que se celebra cada cuatro años. La preocupación por el mayor número de muertes, agresiones, atentados y violaciones a los derechos humanos, indujo a la Felap a crear un organismo paralelo: la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas( CIAP), con sede en Santiago de Chile.

México, según las estadísticas llevadas por las organizaciones miembros de la Felap y la CIAP, se ha convertido en un país de alto riesgo para el ejercicio del periodismo. Circunstancias diferentes a la época de los militares operan en nuestro país pero los asesinatos y las desapariciones forzadas pueden compararse con los cometidos en las dictaduras de América Latina, cuando miles de civiles, entre ellos cientos de periodistas fueron torturados, asesinados y muchos otros  desaparecieron por manifestar sus ideas democráticas. La denuncia de todo crimen contra los periodistas es una obligación.

Srio28@prodigy.net.mx