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En el mundo mueren al año 600 mil niños víctimas de bullying

  • De carne y Hueso: Sonya Valencia

El 2 de mayo se celebró el Día Mundial de Lucha contra el Bullying o Acoso Escolar. Retomo esta fecha porque considero que es importante que todos los días, no solo uno al año, tengamos presente la importancia de este terrible hecho que afecta a millones de niños y adolescentes en todo el mundo.

El Día Mundial de la Lucha contra el Bullying se instituyó en 2013 y fue el doctor Javier Miglino, fundador de la Organización Bullying sin Fronteras, quien junto con un equipo multidisciplinario internacional, conformado por médicos, educadores, psicólogos, psicopedagogos, periodistas y padres de niños que han sufrido bullying y ciberbullying, iniciaron esta efemérides.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el bullying o acoso escolar es causante directo de más de 600 mil muertes en el mundo cada año, ya sea por homicidio o inducción al suicidio. Datos publicados en Wikipedia dicen que en un lapso de 12 meses, el acoso escolar enferma a miles de estudiantes que prefieren abandonar sus estudios cuando ya no pueden soportar más la ansiedad, depresión y cansancio que les provoca ir a la escuela.

Más común en la escuela de educación básica, el bullying consiste en molestar de manera permanente a un compañero; ponerle algún sobrenombre y ofenderlo o agredirlo física y/o psicológicamente.

El doctor Antonio González Chávez, médico internista del Hospital General de México, define como víctima de bullying a aquella persona que ha recibido más de tres veces insultos, agresiones físicas o marginación social por parte de compañeros o al menos un episodio de cada uno de estos tipos de maltrato en un año.

“La agresión puede ser verbal, con insultos, burlas o descalificaciones, o por omisión, que incluye no ser aceptado para trabajos en equipo y exclusión por sus condiscípulos en actividades escolares o deportivas”, dice
González Chávez.

El agresor puede ser de dos tipos: el activo, porque directamente molesta al compañero, le pega o intimida; y el pasivo, que busca mecanismos a través de otros compañeros, para difundir algún rumor o chisme que incomode a la víctima; es decir, propiciar el ambiente para que el niño sea “etiquetado”.

La víctima perfecta es la persona más débil del grupo, hablando en el aspecto físico, porque en general es tímida.

“Esta situación provoca bajo rendimiento escolar en los agredidos con su consecuente deserción del centro educativo. Además, es común que busquen mecanismos para no asistir a la escuela y, para ello, somaticen enfermedades, como dolor de cabeza o estómago”, agrega el especialista.

También señala que para combatir este problema tan común en todo el mundo, deben trabajar en conjunto los padres de familia, profesores y amigos, ya que ellos están en contacto constante con los niños y pueden observar el comportamiento, tanto del agresor, como de la víctima y evitar que se hagan bromas pesadas entre los compañeros.
REDES SOCIALES Y acoso

En México el acceso a las tecnologías digitales es predominante entre la población joven. Datos de 2014 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que el 80 por ciento de los menores entre 12 y 17 años declararon ser usuarios de Internet, situación que los expone a ser víctimas del ciberbullying.

La maestra Fátima Moneta Arce, especialista de los Servicios de Atención Psiquiátrica de la Secretaría de Salud, señala que en la actualidad es común que se registre este tipo de acoso cibernético entre jóvenes, debido al acceso que tienen a la tecnología y a los medios de información.

Explica que el ciberbullying tiene tres características: intencionalidad, es decir, hacer daño; periodicidad, debe ser recurrente; y desigualdad entre el agresor y la víctima, esta puede ser física, social, económica y
psicológica.

“Cuando un niño o joven sufre ciberbullying y no se detecta de forma oportuna, ocasiona en los menores trastornos mentales como ansiedad, depresión, baja autoestima, padecimientos que los pueden orillar al suicidio, afirma la maestra Moneta Arce, quien finaliza diciendo:

“Invito a los padres de familia a involucrarse más con sus hijos, conocer quiénes son sus compañeros, con quién se comunican a través del internet, pero sobre todo, a evitar conductas violentas y fomentar en los pequeños valores de tolerancia, respeto y solidaridad, entre otros”.