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En la cancha

  • En la Cancha / Fernando Schwartz

JUGANDO sólo 10 de los últimos 30 partidos en el Azteca, se ha convertido en el hándicap y panacea de la Selección. Hándicap por no estar habituado a jugar ante su afición, tan es así que será la primera aparición de este 2017, después de hacerlo por última ocasión en la fase eliminatoria anterior. Panacea, porque juega en la Unión Americana, donde enfrentando previo a Confederaciones a Croacia e Irlanda y antes de Copa Oro, por lo pronto, a Ghana, faltando un partido más, cumple su compromiso con Sum Marketing, que económicamente es lo que mantiene toda la estructura de las demás selecciones de nuestro balompié. Jugar en el Azteca ya no es habitual. Es para eliminatorios, para despedidas u ocasiones especiales, pero ya no es el común denominador, siendo que la verdadera casa del seleccionado es la Unión Americana y los dólares de nuestros paisanos de tiempo atrás.
SEGURIDAD PLENA

En la semana hemos platicado con los artífices del “Aztecazo” y todos coinciden que después de lo hecho en Brasil 2014, esta generación de oro de los ticos está madura, con gente importante en Europa, estando lista para ser la mandona de Concacaf. Es verdad que el Azteca no impone como antes, cuando vienen jugadores que han actuado en los grandes templos del futbol europeo, pero sí queda claro que en eliminatoria la casa juega un papel importante. Sacar 15 puntos en casa, marca que con dos empates fuera se consigue el boleto mundialista de los tres en disputa directa y México ha avanzado en esto, ya que de visita, su cosecha es de cuatro puntos, con la importante victoria en Columbus, para mí el mejor juego en la era Osorio y el empate frente a Panamá.
OSORIO Y SUS ROTACIONES

Son siempre el tema de moda y conversación cuando juega la Selección, pero si realmente analizamos los parados de Osorio, aunque cambie de posiciones, tres jugadores han actuado en 13 partidos y además de eso tiene una base regular que adereza con tres o máxime cuatro cambios, cuando de lesiones no se trata. Lo novedoso y que es aparte de sus ideas, como sistemas es el reposicionamiento de ciertos jugadores. Queda claro que le gusta abrir la cancha, que le gusta salir jugando, que no le gusta mucho dividir la pelota, porque quiere la posesión y es partícipe de trazos largos de más de 40 metros a espalda de los defensas, que es una de las virtudes extraordinarias que posee Rafa Márquez y que ahora busca emular con Araujo, que lo ha intentado en varios de los partidos.
GANAR Y GUSTAR

Complejo es combinar las dos “G” cuando se trata de juegos eliminatorios. En esta clase sui generis de partidos en todo el mundo, cuando se juega con el cuchillo entre los dientes, lograr la combinación de ganar y gustar es sumamente complicado. Ganar a como dé lugar, sin importar las formas es lo que se ve en eliminatoria, pero tan pocos minutos juega el Tricolor en el Azteca que la afición, ávida de su Tricolor y con exigencia plena, siempre quiere la combinación de gustar y ganar. De jugar bien y de convencer, cuando al final del camino lo importante es la suma de puntos que lleve al Mundial, ya que de qué sirve jugar espléndido si el objetivo no se consigue. Ya se sufrió en el ciclo de Brasil hasta la repesca. En Sudáfrica hubo bomberazo. En Alemania, vistoso y sin prisas. En Corea, con relevo; en Francia, con relevo, y así nos vamos. De todas formas, jugando bien y bonito. Agradable y vistoso, feo y mal, no se ha conseguido el objetivo de avanzar en el Mundial en la famosa crisis de estancamiento en el mismo cuarto partido. Hablar del quinto no es necesario. Es mostrarlo y lograrlo en la cancha.
EMPERADOR FIRME

Me gustó la postura del “Emperador” en el entorno de la Asociación de Jugadores. Está dispuesto a sumar. Aprovéchenlo. Su experiencia, manejo y don de gente es fundamental.

PREGUNTA: ¿Seguimos siendo locales en el Azteca?
HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO

Comentarios:

fchwartz@oem.com.mx  twitter @fersch_4

PD: Ojo, un grito más de “EHHHHHHHH PPPPPPPP” y creo que esta vez ni Dios padre nos salva del veto.