imagotipo

En la cancha

  • En la Cancha / Fernando Schwartz

Somos el país de los inconformes. Somos el país de los “Contreras”.

Somos los nunca satisfechos y cuando se trata de selección esto se convierte en una fiebre de fanatismo, donde todos somos técnicos, nos sentimos con la capacidad de saber más de los que saben y si eso es lo bonito del futbol, que es lo dispar de los criterios, también lleva a una exageración que pide cabezas de los técnicos  nacionales a la menor                provocación.

Lo de Osorio es ya un asunto unánime de polaridad en contra del colombiano, por más que los números les favorezcan, ese estigma de las rotaciones y sus métodos cada vez causan mayor acidez en la opinión pública, cuando la realidad marca que sus números son espectaculares, sólidos y con una clasificación llena de tranquilidad para el Mundial.

ANTES Y DESPUÉS DE CHILE

El pueblo mexicano que olvida las felicidades, pero festeja las tragedias, no olvida, ni perdona la noche de Santa Clara, cuando México fue goleado por Chile. Antes, todo era elogio para Osorio y como venía rompiendo rachas de no ganar en canchas donde el Tricolor no lo hacia, ese accidente frente a Chile se suavizo un poco con la victoria en Columbus, tierra inóspita para el cuadro nacional, pero         nada más.

De ahí en adelante, a pesar de la solidez de los resultados, es cuando comienza toda esta verbena. Los ocho cambios vs. Nueva Zelanda terminaron por detonar el estallido en redes sociales y en cualquier vehículo para pedir la cabeza de Osorio.
PASATIEMPO NACIONAL

Guillotinar al técnico nacional en turno es una mezcla de satisfacción para los mexicanos.

Es el morbo de ver cómo cae alguien que primero admiraron y después lo devastaron. Así ha sido la historia del banquillo nacional y esto no cambiará. En las televisoras oficiales del Tricolor aún la saña es mayor, porque Osorio no se ha prestado a grabar comerciales, más que la presentación de las alineaciones y entrevistas exclusivas. Yo soy de la idea que en México nos falta madurez.

El pasado ciclo mundialista con cuatro técnicos indica que los nervios llegaron a tope por las pérdidas millonarias que significan no estar en un Mundial y ese hoy es el seguro de vida de Osorio, de que su ciclo llegará completo al Mundial, porque este boleto lo tiene en la mano y cuando manifiesto madurez es porque cuando un proyecto comienza, hay que respetarlo de principio a fin, porque no se puede estar cambiando la dirección a la menor provocación.
OSORIO

Es un buen tipo y caballeroso, pero sobre todo trabajador a muerte. Como cada técnico se muere y morirá con la suya. Si los dirigentes lo eligieron, ellos son quienes deben cuestionarle los movimientos que hace y convencerlos del porqué los ejecuta. En el terreno de los hechos y siendo el técnico hijo de los resultados, queda claro que la marca de 19 ganados 5 empatados 2 perdidos, deja marcado que en esta cuestión Osorio ha cumplido con creces. Quienes quieran ver jugar la selección como con La  Volpe o Lapuente por ejemplo, no lo verán, porque cada estilo es diferente.
GENERACIÓN DE ORO

Esto lo venimos diciendo de tiempo atrás. Cada vez lo manifestamos en cada ciclo, pero esta vez es una realidad. Se han mezclado generaciones desde el titulo mundialista de Perú 2005, con las subsecuentes y con la exportación a Europa y que contra Portugal haya estado en la cancha un equipo netamente con los que actúan en el Viejo Continente, enmarcan la brillantez de esta generación y lo que podemos esperar de ella en lo que viene. Dejemos que Osorio trabaje. El tiempo dirá.
PREGUNTA ¿Guillotinar técnicos nacionales es un pasatiempo mexicano?
HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO

Comentarios: fschwartz @oem.com.mx

Twitter: @fersch_4
P.D. Hoy vs. Rusia, a calificar, no hay más.