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En la cancha / Fernando Schwartz

El tan llevado y traído tema de Juan Carlos Osorio y su vinculación con el tricolor tuvo un capítulo más que quedará para la historia. Mientras en México se afirmaba que no estaba firmado, en su despedida de Sao Paulo Osorio estableció que dejaba al equipo paulista para venir a dirigir a la Selección mexicana y llevarla al Mundial de Rusia 2018. Se autoproclamó, cuando en días pasados dijo que eran mentiras, falsas informaciones, que quería dirigir un Mundial porque pensaba retirarse a los 60 años, etc., nada que no se sepa. Por lo menos en cuanto al discurso y los dimes y diretes que se manejaron desde agosto 20 quedarán para la anécdota, mientras que los resultados se den. De lo contrario, este árbol que nació torcido… Habrá que esperar.

Beneficio de la duda

Santiago, Memo y Decio son gente de experiencia en el futbol y si apuestan por Osorio es porque encontraron en él, los manejos y virtudes de trabajo para hacerse cargo de la Selección. Olvidándonos del bochorno verbal y de comunicación, hay que dejarlo trabajar y ver los frutos de su trabajo a través de los resultados. Todo el medio futbolístico internacional se expresa muy bien de los trabajos de Juan Carlos y victimizarlo sencillamente por toda la comunicación ante los medios me parece desleal e inútil, dándole el beneficio de la duda en el ciclo que está por comenzar. Desde un inicio en la búsqueda Memo y Santiago tenían muy en la mente traerse a Osorio como técnico nacional. Les gustan muchos de sus métodos y formas. Piensan que se adaptará fácilmente a la idiosincrasia del jugador mexicano y que tiene con qué llevar al barco hacia Rusia 2018.

Blasones

Los máximos los consiguió con el Atlético de Medellín en su natal Colombia. Cuando estuvo en Once Caldas, este equipo le negó la salida a la Selección de Honduras, y ahora, tras tensas semanas, Sao Paulo lo deja ir a la Selección mexicana. Gente del medio como “Piojo”, “Vasco”, Del Ángel y varios más como Agudelo se han expresado de un caballero de la banca, que sabe escuchar y dialogar con el jugador, que gusta del buen trato del balón, de salir jugando, de desplegar con velocidad y dinámica, de cambiar tácticamente y tener variables con los mismos once que tiene en el terreno de juego, que su trabajo es metódico y bien llevado, que las 24 horas vive y piensa para el futbol. Esas son las credenciales de alguien que llega y donde el aficionado mexicano se pregunta quién es y por qué viene, ya que la mayor parte de la población no le conoce y obvio causó controversia porque el aficionado esperaba un nombre más rimbombante que tampoco hubiera garantizado resultados nada por más por ello, ya que así de caprichoso es el mundo del futbol.

Negociación

Es evidente que Sao Paulo jugó su parte en esta novela y tal vez en despecho o de común acuerdo fueron ellos los que anunciaron primero la desvinculación, después la llegada de Osorio al Tricolor y ahora este mismo autoproclamándose director técnico nacional antes de que saliera cualquier anuncio por parte de la Comisión de Selecciones y la propia Federación Mexicana de Futbol. No sé qué paso con los protocolos, cómo se dieron, por qué se dieron así, pero vaya que este partido táctico para traerlo tuvo muchas variantes en el camino, cambios de formas y sistemas, hasta que finalmente se consiguió el objetivo de lograr desvincularlo y traerlo.

Lo que viene

“Tuca” terminará su tarea el próximo martes en Toluca. Osorio debe comenzar la suya desde hoy 7 de octubre. Le queda poco tiempo para presentarse en noviembre y en plena eliminatoria mundialista. En el Azteca frente a El Salvador, en San Pedro Sula frente a Honduras, que en el pasado estuvo en un tris de firmarlo  y no será miel sobre hojuelas el arranque del camino, con poco roce con los jugadores y menos trabajo. Vaya…vaya…vaya.
PREGUNTA: Un paisa, ¿a dirigir a los paisanos?

HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO

Comentarios: fschwartz@oem.com.mx

Twitter: @fersch_4

PD.- Qué oso que se autoproclame antes de que lo proclamen. Pecata Minuta. Anecdotario nada más.