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En plena decadencia / Cuchillito de Palo / Catalina Noriega

  • Catalina Noriega

El peso sigue su caída mientras los precios escalan, las medicinas se van por las nubes y la escalofriante amenaza de que los granos podrían subir hasta un 30 por ciento.

El Presidente paseó su palmito por Arabia Saudita, los Emiratos y Kuwait y condecoró con la Orden del Águila Azteca al rey Abdelaziz Al-Saud, monarca árabe, tirano y máximo violador de los derechos humanos.

Dicen que no le tiembla la mano. La pena de muerte se aplica a todo aquel que está en su contra, mediante juicios secretos y sumarios. Hace unos días ejecutaron a 47 presuntos terroristas y a otros cuatro presos políticos los decapitaron y crucificaron en público. Un estuche de monerías el que ahora luce nuestra máxima presea, símbolo de la decadencia nacional, que convierte un medallón en una corcholata, como sucedió con el premio Belisario Domínguez a un empresario.

El teleculebrón del “Chapo” y sus amigas, viento en popa. Al enamoradizo sátrapa se le convierte en héroe y sus cuatitas, incluida la deslumbrada actriz, empiezan a preocuparse de que les caiga la maldición del narco. A la diputada sinaloense, que lo visitaba en el penal con credenciales falsas, la trepan a un avión y la declaran en la PGR. A la “productora Hollywoodense y fabricante de tequila”, por cierto, de moral muy distraída –Kate del Castillo-, también le darán su audiencia, aunque sin la protección del que le juró que “sí iba a cuidarla”.

El moreirazo sigue en boca de todos y el senador Barbosa pide que se le extradite para juzgarlo aquí, en tanto el PAN solicita una fiscalía especial para hacerlo. ¡Como si en sus partidos no se dieran “exquisiteces” semejantes!

No acaban aquí los extravíos de enero: Desaparecen cinco jóvenes en Veracruz al estilo Ayotzinapa. Los detuvieron policías de Tierra Blanca, se los llevaron y se los entregaron a un grupo criminal, de acuerdo a los decires de siete detenidos. Los inauditos guardianes de la ley, según rumores, operaron para el grupo criminal de Tierra Blanca, antagónico al que domina el lugar de origen de los secuestrados, Playa Vicente. A casi dos semanas del suceso, las autoridades no logran que suelten la lengua y digan a dónde los llevaron. Los interfectos insisten en que si hablan, les pueden matar a sus familias y que los pescaron por una confusión. (Menudo país en el que te confunden y la mafia te vuelve invisible).

Los chicos fueron a celebrar un cumpleaños y venían de regreso. Tienen entre 27 y 16 años –la más joven, mujer-. Los desolados padres se presentan en estaciones de radio, van de oficina en oficina pública, piden desesperados que se les escuche, sin resultados. Por supuesto, tienen menos reflectores que el inmundo capo y sus enamoradas o que el proceso al megagandalla exgobernador.

Y si de policías hablamos, el insigne alcalde de Tlalquitenango (Morelos), Enrique Alonso Plascencia, se rebela contra el Mando Único, impuesto por el gobernador del mismo PRD, Graco Ramírez. El fulano de tal llegó al cargo cobijado por el senador Fidel Demédecis. Nunca dijeron que había estado detenido por internar a nueve indocumentados guatemaltecos en Chiapas, y bajo acusaciones gravísimas. ¿Cómo la libró? Se perdió un rato y a la siguiente elección, pácatelas, que gana.

Su cónyuge, Laura Elena Sánchez Guzmán, está en prisión por el secuestro y asesinato de una niña de 11 años, en 2006. A la hiena de Marras el munícipe la visita con frecuencia y para Reyes la celebró llevando un montón de roscas al penal. ¡De esa calidad es el percal!

Decadencia de decadencias.

catalinanq@hotmail.com

Twitter: @catalinanq