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Encuentro de rectores / Federico Ling Sanz Cerrada

  • Federico Ling Sanz

Durante la semana que termina tuve la oportunidad de asistir al 7o Encuentro de Redes Universitarias y Consejos de Rectores de América Latina y el Caribe en San Miguel de Allende. Este encuentro fue organizando en conjunto por el Gobierno del Estado de Guanajuato y el IESALC (Instituto para la Educación Superior de América Latina y el Caribe) de la UNESCO, cuya sede está en Venezuela. En este simposio internacional participaron varios de los rectores de las universidades más prestigiadas de México y de América Latina, y entre otras cosas, se discutió cuál debe ser el rumbo de la educación superior en nuestros países. Las tendencias son varias y conforme van avanzando los años, las nuevas tecnologías han impulsado el cambio en todas las esferas, incluida la educación.

El tema en el que me tocó participar en este encuentro fue el de la internacionalización de las universidades y de las experiencias de movilidad internacional, como parte del proceso formativo en la esfera académica y profesional para los jóvenes mexicanos. Y en ese sentido, hacer un diagnóstico sobre cuáles son los retos más importantes en la materia, así como también reconocer cuáles son las cosas que se han estado haciendo bien.

La experiencia de movilidad internacional para los jóvenes y los profesionistas, representa la oportunidad de aprender las mejores prácticas de su profesión en otros países, así como entender que hay otras formas de hacer las cosas y que no necesariamente se tiene que prolongar el status quo de una determinada situación. Este análisis comparado permite entender mejor la realidad propia y dar soluciones cada vez más innovadoras a retos crecientes.

Entre los retos más complejos y más grandes a los que se enfrenta la movilidad internacional están, en primer lugar, el idioma (generalmente el inglés). Si los jóvenes no son capaces de dominar el inglés (cuando menos) no lograrán ni siquiera salir del país para tener otras experiencias. El inglés se vuelve, entonces, un requisito fundamental. El segundo reto al que se enfrenta la juventud mexicana, es la falta de recursos para cubrir los costos de la movilidad internacional. Por último, encuentro un reto más al momento de proponer experiencias de movilidad internacional con un corte profesional (prácticas profesionales), y es precisamente la falta de estímulos para que una práctica profesional sea reconocida en México como tal; y que las empresas privadas, las universidades y el mismo sector público los tomen en cuenta y les den una oportunidad al momento de regresar al país y poner en marcha sus nuevos conocimientos, todo ello al servicio de la comunidad.

Sin embargo, se debe reconocer que México ha hecho últimamente importantes esfuerzos para lograr que cada vez más jóvenes salgan del país y tengan este tipo de experiencias. Un claro ejemplo de ello fue la Iniciativa “Proyecta 100,000” del Gobierno federal, en donde no solamente se destina un apoyo moral o de política pública de trazo, sino de acción concreta con presupuestos específicos. De esta manera, quienes deseen ir a otro país a estudiar, trabajar y volver a México a potenciar lo que hicieron fuera de nuestras fronteras, se vuelve una realidad.

En lo personal, y como un promotor activo (y operativo) de estas experiencias de movilidad internacional, estoy convencido de los beneficios que ello tiene. Por eso, considero que este congreso internacional que se llevó a cabo en San Miguel de Allende fue sumamente positivo y habrá de traer resultados concretos en el corto plazo. Gracias a IESALC, Educafin y el Gobierno de Guanajuato por la experiencia.
www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en análisis político y medios de información