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Enredos y ridículos / Pedro Peñaloza

  • Pedro Peñaloza

No debemos confiarnos en aquellos que presumen de generosos con el bien ajeno.

Esopo

1. De la hija incómoda a la hija olvidadiza. Resulta que una mujer, al parecer de nacionalidad norteamericana, se adjudica una relación consanguínea de primer grado con el “Chapo” Guzmán. Declara lo evidente: su padre financió campañas políticas y lo traicionaron los beneficiarios de semejante ayuda. Horas después, la misma persona alega que está dispuesta a realizarse la prueba del ADN para acallar a sus detractoras, sí, en femenino, un par de mujeres que dijeron no conocerla, nos referimos a quienes se ostentan como esposa y hermana del capo, aunque, como están las cosas, quizá alguien salga mañana y las descalifique. Para cerrar este capítulo de declaraciones y contradeclaraciones, la presunta hija del sinaloense estalla, por tercera ocasión, y le confiesa a una lectora de noticias de televisa de nombre, Adela Micha, que “ella nunca emitió las declaraciones publicadas por The Guardian”. Dada la naturaleza precaria y limitada de la prensa mexicana, este pequeño show ocupó primeras planas y noticias destacadas en los medios televisivos y radiales. Por supuesto, ninguno de los lectores de noticias (que no analistas de noticias), propuso algo inteligente, por ejemplo, que se investigara a fondo el origen de los recursos de Peña Nieto, de López Obrador o de Josefina Vázquez Mota. Resultaba más cómodo convertir la noticia en un vulgar suplemento de alguna revista del corazón.

2. Reacciones y exhibiciones. Mientras los partidos opositores al PRI exigían a su manera –es decir, sin planteamientos serios– que se investigara lo declarado por la volátil y efímera hija del narcotraficante, el Gobierno peñista lanzaba a un grupo de funcionarios a recuperar las primeras planas, a buscar tomar el timón de una nave sin conductor aparente y, para ello, colocaron como vocero central al joven imberbe, Renato Sales, flamante comisionado nacional de Seguridad, quien con esa frescura que posee un novillero que busca impactar al público taurino, leyó un texto bien hecho, coherentemente leído pero inútil y fatuo. Decir que, “el Gobierno no pacta con criminales”, es una postura insostenible si observamos con detenimiento y criterio analítico el funcionamiento de la delincuencia organizada en México, cuyo poderío, expansión y consolidación económica, solo pudo darse en un contexto de complicidades y concesiones por parte de las altas esferas del poder político en los tres órdenes de Gobierno. Quizá este joven entusiasta ignora o pretende hacernos creer que lo ignora, que el concepto de delincuencia organizada no está circunscrito a la capacidad física que tienen tres o más individuos para reunirse frecuentemente y planear actos delictivos, razonamientos que se repiten desde los púlpitos jurídicos que pretenden ser “objetivos” y “neutrales”. Por supuesto que no, Sales debe comprenderlo, y si no, documentarse, él y sus jefes, aunque es mucho pedir en un ambiente en donde lo que importa son las frases efectistas y momentáneas.

3. El informe y el contrainforme. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha planteado en un documento de cerca de 250 páginas, que el Estado mexicano, con la bandera de la lucha contra el narcotráfico, ha desaparecido y perseguido a miles de connacionales de distintos niveles socioeconómicos. Dicho texto parte de la administración calderonista y, constata que el Gobierno peñista ha continuado con la misma lógica punitiva de la anterior administración. El grupo político dominante reaccionó a este informe con esa ausencia de oficio que le es ya característica: negar airadamente y evitar la construcción de acuerdos que aproximen posturas. Sí, se llama intolerancia y ceguera política. El panorama no es promisorio. Economía en el desastre y políticos sin estatura.
pedropenaloza@yahoo.com/Twitter: @pedro_penaloza