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Enrique Peña Nieto, a mitad del camino | Acontecer político | José Luis Camacho Vargas

  • José Luis Camacho

A 101 años de las adiciones que don Venustiano

Carranza hiciera al Plan de Guadalupe, que

permitió restablecer el orden constitucional en México.

El Gobierno que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto ha cumplido tres años de haber asumido la dirección del país. A lo largo de 36 meses mucho ha cambiado México, pero no así el contexto en el que se desenvuelve, pues las variables internacionales siguen siendo adversas derivado de la crisis internacional que desde 2008 ha mermado el crecimiento internacional. No obstante, en el orden interno las medidas y acciones que ha tomado el Gobierno federal han permitido disminuir el impacto internacional y sentar bases sólidas que fomenten el crecimiento y transformación sostenida.

En efecto, el presidente Enrique Peña Nieto ha sido el principal impulsor para echar a andar los motores internos del país, para que en éstos se apoye el despegue económico de México, pues tal y como han dado cuenta diversos analistas económicos el crecimiento que hemos logrado y la baja inflación que hemos alcanzado obedecen a variables internas, sin las cuales hoy nuestra realidad sería distinta, una de adversidad.

No obstante, hay quienes “declaran a los cuatro vientos” que México se encuentra en crisis y que las variables económicas bajo el Gobierno del PRI se encuentran deterioradas, aseveraciones que no encuentran una sola prueba en la realidad para sostenerse.

La realidad mexicana apunta hacia la consolidación de los efectos de las reformas transformadoras que en el corto plazo ha alcanzado nuestra Nación, cuyo potencial es tan amplio que en el cortísimo plazo ya han brindado beneficios a las y los mexicanos, al atraer inversiones que han roto el récord de creación de empleos formales, así como de fomento al desarrollo de infraestructura.

La diversificación que se promueve desde el Gobierno federal ha abierto la senda por la que abran de circular toneladas de mercancía hacia otras naciones y ya no solo Estados Unidos. A ello responde el entendimiento y magníficas relaciones que la administración del presidente Enrique Peña Nieto ha alcanzado con países como Francia, Colombia, Alemania, Reino Unido, Japón, Filipinas, China, Australia, Qatar, Turquía y España, entre muchos otros con los que México ha demostrado su interés de estrechar relaciones y de los que ha obtenido una respuesta muy favorable.

Las condiciones en materia de seguridad pública son diametralmente distintas a las imperantes entre 2006 y 2012, pues además de que la política de seguridad privilegia la inteligencia y los golpes tácticos, la creación de nuevos cuerpos policíacos han venido a brindar una mayor confianza de la ciudadanía hacia sus instituciones.

Es realidad que aún quedan muchos retos por alcanzar, pero también lo es que se está trabajando por abatir la complicidad, impunidad y corrupción que permitieron el crecimiento los cuerpos delincuenciales en diversas regiones del país.

Con un trabajo discreto, a paso constante y bien planeado, en materia de salud el nivel de cobertura avanza de manera constante, al tiempo que se promueve el equipamiento y rehabilitación de las diversas unidades que brindan atención médica a millones de personas diariamente. Con campañas tan exitosas como la prevención del mosquito causante del Chikunguya, el Sector Salud demuestra su capacidad de respuesta frente a los virus y bacterias que no conocen de fronteras ni de latitudes.

El diálogo y sensibilidad mostrados ante la inconformidad de diversos grupos han permitido solucionar problemas sociales que ponían en jaque la paz y estabilidad internacionales, sin que ello signifique que se han tolerado los actos ilegales y de provocación en los que han incurrido algunos sectores en busca de prebendas y parcelas de poder. El Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha sido prudente y efectivo en la atención de cada uno de esos grupos.

Nadie niega que las inercias y resistencias al cambio cunden, pero ello no ha significado retroceso ni disminución del paso, sino inteligencia y audacia para vencer los obstáculos antes lo que anteriores Gobiernos se enfrentaron y no lograron sortear. Pero el actual Gobierno ha demostrado tener la capacidad y vocación no solo para administrar, sino transformar la realidad de las y los mexicanos a través de diversas acciones.

Los avances en materia de desarrollo social han sido sustanciales, pues la Cruzada Nacional contra el Hambre va ganando terreno frente a la miseria y la desesperación. Hoy, las comunidades más alejadas y con menores oportunidades se ven beneficiadas con mayores oportunidades para progresar.

En el sector vivienda es innegable que se puso orden frente a una industria que crecía desordenada e insosteniblemente. Hoy la vivienda que se construye es habitable y se encuentra al interior de las ciudades, ya no a sus alrededores.

La economía mexicana avanza en su despetrolización, pues si bien el precio del barril de petróleo ha bajo de 90 a 40 dólares, las finanzas públicas han podido hacer frente a esa bajada gracias a una Reforma Hacendaria vanguardista y visionaria, que aún antes de que bajara el precio del hidrocarburo, ya había impulsado los cambios necesarios para fortalecer la recaudación fiscal y cerrar los hoyos de evasión y fraude.

El turismo es hoy por hoy la industria sin chimeneas que atrae a miles de turistas anualmente y a un monto nada despreciable de recursos económicos.

El atractivo y ventajas que México ofrece, aunado al incremento en el ambiente de seguridad y paz, han permitido que más turistas internacionales nos visiten.

El campo mexicano produce hoy más que en 2012, gracias a los incentivos que desde el Gobierno federal se brindan, así como al compromiso que las y los hombres del campo demuestran con su familia y con su país.

En todos y cada uno de los pasos que dan las instituciones de la República se encuentra presente, como sujeto actuante y decisivo, el Partido Revolucionario Institucional que, como partido en el Gobierno integrado por millones de mujeres y hombres a lo largo y ancho de la República, ha asumido su responsabilidad y demostrado su compromiso y convencimiento con la hoja de ruta delineada por el primer mandatario como la mejor herramienta para salir adelante.

Así las cosas, es evidente que el Gobierno que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto ha avanzado mucho en diversos y amplios sectores, pero aún faltan tres años, años de una intensa actividad y de un hondo compromiso con el bienestar de las familias mexicanas. Así lo ha augurado el Presidente de la República y estoy seguro que así será.

camachovargas@prodigy.net.mx

Twitter: @jlcamachov

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