imagotipo

Entrevista

  • Federico La Mont

Segunda incursión al campo de refugiados sirios de Nizip

Gaziantep, Turquía.- A sólo 45 minutos de esta capital y 50 kilómetros de la frontera con Siria se encuentra el campo de refugiados de Nizip, donde residen más de 7 mil personas, obligadas a dejar su país de origen por la guerra civil. El primer interlocutor de OEM fue un exresidente de Damasco, Abd Al Rahmanhaj Muhammed, quien advirtió: “Por ahora permaneceremos aquí, al menos hasta que concluya la crisis siria, pues al interior de sus 145 mil metros cuadrados, estamos seguros”. El Gobierno de Ankara administra con el respaldo de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), organizaciones no gubernamentales y grupos empresariales altruistas, esas instalaciones que ofrecen a los sirios una tarjeta para comprar en sus mercados, cuentan con colegios y centros de salud.

De acuerdo con Abd Al Rahmanhaj Muhammed, quien denunció a los hermanos Bashar y Maher Al-Assad por el uso indiscriminado de armas químicas contra la población de Homs, la emigración “de Siria a Turquía se lleva a cabo por la vía marítima con todos los riesgos que implica, pero sí valen los hasta 7 mil dólares entregados a los traficantes”, sin embargo, apuntó “debemos tomar esa condición ante el complot emprendido por varias naciones y los hermanos Al-Assad de vaciar a Siria, a la que más temprano que tarde regresaremos para defender nuestra tierra y lugares santos”. A la fecha son pocos los refugiados sirios en los campos turcos que intentan viajar a Europa, pues en este campo de Nizip, ya tienen cubiertas sus necesidades básicas.

Deliberación

A partir del acuerdo signado por Berlín, Bruselas y Ankara a través del cual Turquía recibe a los inmigrantes ilegales que no lograron incursionar al corazón de Europa vía Grecia, disminuyó el éxodo de migrantes, mientras en Damasco Bashar Al-Assad permanece inamovible en el poder, que no es igual a Trípoli 2011 cuando debido a las acciones emprendidas por el grupo Amigos de Libia que contó con el respaldo de Estados Unidos, Unión Europea y la Liga Árabe de Naciones, presionaron la caída del dictador Muhamar Gadafi, a la que se sumó una fuerza multinacional autorizada por Naciones Unidas (ONU) que finalmente lo derrocaron del poder.

mex-entrevistalamont

¿Por qué no sucede lo mismo en Siria? Pese que en 2011, ONU autorizó la resolución 1973 que convalidó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) el uso de su fuerza aérea para proteger a los civiles de Bengazi bajo el peligro de la aniquilación por los tanques y helicópteros del coronel Gadafi, ese escenario no se reeditó en el poblado de Homs, Siria donde la Mujabaratal servicio de los hermanos Al-Assadmasacró a 6 mil de sus residentes. Infortunadamente, desde un principio fue desechada la intervención militar en Siria debido al veto ejercido por Rusia y China, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de ONU, lo cual ofreció un margen de maniobra a las fuerzas de Al-Assad para contener a los grupos que buscan desplazarlo del poder y al que sólo apoyan su hermano y los alauitas.

“Antes de abandonar mi fábrica de eléctricos en Alepo, busqué otras tres ciudades para mantenerme a distancia del conflicto, pero llegó un momento en que no existían lugares seguros más que la nación vecina de Turquía”, afirmó Abd Al Rahmanhaj Muhammed, quien recordó que “los hermanos Al-Assad nos bombardeaban como si fuéramos ratones ante la impotencia de no poder siquiera lanzar agua a nuestras viviendas consumidas por el fuego gubernamental”. Este refugiado de Nizip también recordó a OEM, después de tres horas de recorrido:“y casi al alcanzar a Turquía aparecieron los integrantes del Estado Islámico para robarnos nuestras pertenencias, ultrajar a nuestras mujeres como a mi hermana Mir, de quien nunca volví a saber nada”.

La entrada al campo de contenedores de Nizip es entre desértica, pero contigua a una presa con la cual se garantiza el suministro del vital líquido y resistir los 50 grados de temperatura que serán recurrentes a partir de junio. El campamento es una pequeña ciudad ordenada con barrios, plazas, hospitales, escuelas y dos súper mercados, la mayoría de sus contenedores u hogares cuenta con antena satelital. Es poca la gente que transita en sus calles debido al calor o las actividades de los residentes. A las madres de familia se provee de asistencia psicológica, las cuales emergen vestidas con trajes típicos de su zona de origen como Alepo, Homs y Kobane, en su momento la mayoría de ellas fueron mujeres exitosas, ingenieras, médicos y profesoras en Damasco y Alepo, pero en su nueva realidad añoran la caída de Al-Assad como única opción para que la paz y reconciliación regresen a su geografía de origen.