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EPN da nuevo aliento a la diplomacia mexicana con visita al Golfo Pérsico / Sutilezas / Yolanda de la Torre V

  • Yolanda de la Torre Valdés

En los días recientes, el presidente Enrique Peña Nieto llevó a cabo una gira por naciones del Golfo Pérsico sobre las que llama la atención la forma en que muchos medios la trataron, casi como un viaje más, quizá un tanto más exótico por las muy particulares costumbres de esas naciones, el aspecto de sus palacios presidenciales y el muy destacado crecimiento urbano de sus principales ciudades, baste recordar el caso de Qatar.

Al respecto, es necesario señalar que desde que México inició relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos y Qatar en 1975, ninguno de nuestros mandatarios había acudido a visitar tales naciones. Cabe destacar que el último presidente de México que visitó Arabia Saudita fue Luis Echeverría Álvarez, en 1975. Es importante recordar que el gran lazo que tenemos en común con las naciones ubicadas en la Península Arábiga es el de ser productores de petróleo, pero durante largos años, eso que debió unirnos curiosamente nos separó y no necesariamente para bien.

No faltaba quien señalara que un acercamiento con los árabes podría repercutir en un eventual ingreso o aproximación de posturas de México con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), lo que era legalmente improcedente, pero no en cuanto a mantener una más cercana relación económica y diplomática con aquellas naciones que concentran una muy amplia parte del poderío económico mundial.

Actualmente, una de las razones por las que el petróleo ha bajado de precio de forma tan marcada es precisamente por el control que ejercen precisamente esos países, los que de forma casi cíclica hacer ejercicios similares con el fin de eliminar aquella competencia que no pueda resistir ciertos periodos de cotizaciones a la baja. Cabe destacar que ninguna de esas naciones ve con buenos ojos lo que impulsa el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de normalizar relaciones con Irán, lo que entre otras cosas regresaría de un solo golpe alrededor de dos millones 500 mil barriles diarios de crudo al mercado global, lo que en definitiva terminaría por derrumbar el precio del barril de hidrocarburos, que ha llegado ya a estar por debajo de los 19 dólares tras haber logrado superar las 100 unidades de la divisa estadunidense.

Por otra parte, es importante destacar que naciones como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos llevan ya algún tiempo preparándose para aquella época en que el petróleo deje de ser negocio, algo que terminará ocurriendo tanto por tratarse de una fuente de energía no renovable, como por el crecimiento que están teniendo las formas de energía limpias y renovables, como la solar y la eólica. Ante tal panorama, han gestado auténticos polos de desarrollo empresarial como Dubái y Qatar, donde se pueden encontrar los edificios más altos y modernos del planeta.

Hoy, en México hay cada vez más conciencia de que el petróleo como negocio tiene una caducidad ya visible y difícilmente volverá a cotizaciones superiores a los 100 dólares, por lo que puede ser de gran utilidad acercarse a los países que ya se preparan para el momento de pasar a otros modelos de negocio, a fin de contemplar más alternativas y ampliar los horizontes de México.

Es importante destacar que el dinero saudí ha llegado a representar entre el ocho y el 10 por ciento de la actividad económica de Estados Unidos. Vale la pena que trabajemos juntos.
*Diputada federal por Durango

yolanda.delatorre@congreso.gob.mx / @yoladelatorre