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EPN en los 70 años de la ONU / Yolanda de la Torre V.

  • Yolanda de la Torre Valdés

Foros regionales e incluso globales hay de todo perfil, en cuanta fecha sea imaginable y en prácticamente todo lugar del mundo, algunos cobran particular importancia por referirse a zonas que en esos momentos tienen una relevancia en particular o bien, por abordar temas que generan una gran relevancia en el momento en que se llevan a cabo.

Los encuentros globales o regionales, también pueden generar un impacto histórico por el nivel de los participantes que llega a convocar o por el momento histórico que en su relación viven las naciones involucradas.

En estos días, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, asiste a la 70ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), siendo este año su 70º aniversario después de su fundación tras el final de la Segunda Guerra Mundial, situación que por sí sola reviste de gran importancia al encuentro.

Cabe recordar que la gran mayoría de los líderes mundiales se dan cita en esta reunión que se lleva a cabo en la sede de la ONU en la ciudad de Nueva York, lo que en no pocas ocasiones ha generado situaciones que se han vuelto históricas.

Se recuerda por ejemplo la 15ª Asamblea General en 1960, cuando Nikita Kruschev, entonces líder de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) hizo sendo reclamo en la tribuna golpeando ésta con su zapato. Un hecho que pretendió hacer pasar por espontáneo, pero que gracias a una toma oculta de video se pudo advertir que llevaba un tercer zapato justamente para hacer tal aspaviento.

Fidel Castro, el líder de la revolución cubana, también tuvo participaciones memorables, como un muy bien elaborado discurso en el que llegó a cuestionar la misma existencia de la ONU si no servía para reducir los males que aquejaban y aquejan a la humanidad. Pero así como tuvo aquella emblemática participación, tuvo también una muy singular en 1996, cuando dejó de presentarse con su uniforme militar verde olivo y llegó con un perfectamente manufacturado traje que lucía como obra de diseñador, además de haber sostenido un encuentro histórico con el papa Juan Pablo II, en el que se señala se abrieron las puertas para que éste visitara por primera vez Cuba en enero de 1998.

Encuentros regionales o globales de otros perfiles han tenido momentos de gloria, pero también declives, como ha ocurrido con la Reunión Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que comenzaron con bombo y platillo en Guadalajara, Jalisco en 1991 y que tras tener algunos momentos francamente anecdóticos, comenzaron a decaer, al grado de ya pasar enteramente desapercibidas. Pasa igual con encuentros del Grupo de los 20, el G-7, la APEC y varios más.

Pero si un evento de talla mundial no decae a pesar de tener momentos históricos mejores que otros, ese es justamente la Asamblea General de la ONU, que de forma prácticamente invariable, cuenta con la participación de las y los mandatarios de las principales potencias mundiales, como Ángela Merkel de Alemania y Barack Obama de Estados Unidos.

Encuentros de la naturaleza de los mencionados, requieren de la participación de México, ya que en esas reuniones si bien llegan a ser trascendentes e incluso históricos los discursos que se pronuncian en su más alta tribuna, las conversaciones que se hacen tras bambalinas, pueden resultar la gran diferencia en el impulso a procesos históricos. Basta recordar lo mencionado líneas arriba, de la forma en que Cuba negoció en tal foro la primera visita del papa Juan Pablo II a la isla, en el ya lejano enero de 1998.

*Diputada Federal por Durango

yoladelatorrevaldez@hotmail.com

@yoladelatorre