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Es momento del revisionismo erótico: Bellas de noche

  • La moviola/ Gerardo Gil

Hay una suerte de revisionismo generacional en lo que compete a las décadas de los 60 y 80. De manera concreta, el cine lo ha manifestado en producciones recientes. Esta mirada resulta bastante lógica si los realizadores actuales eran niños o adolescentes en aquellos años.

El fenómeno se aplica no solo a las artes sino a acontecimientos políticos o sociales de aquellos años. Es en el fondo una mirada crítica a generaciones anteriores. Basta mencionar Mexicangangster (José Manuel Cravioto,2014) sobre las aventuras y desventuras del asaltabancos Alfredo Ríos Galeana.

Esta visión no está exenta de un dejo de nostalgia y reivindicación al anti heroísmo con todo y su estética kitsch. En ese tono radica uno de los motivos de la crítica generacional. No es casual que la mayoría de los directores que han abordado a personajes y acontecimientos de esos años, hayan nacido en los 60 u 80.

Otro caso es el filme La 4 ª Compañía ( Amir Galván Cervera, Mitzi Vanessa Arreola,2016) sobre un grupo de internos en un penal federal, que en los años ochenta eran liberados a ratos, solo para asaltar bancos organizados por el tristemente célebre Arturo “El Negro” Durazo. La gesta histórica que nos ha legado la generación anterior, se refleja en el revisionismo kitsch de los cineastas de ahora.

Es el caso de Bellas de Noche (María José Cuevas,2016) documental, presentado por primera vez en Ambulante, la gira de documentales y que ha tenido presencia en diferentes Festivales. La reivindicación, en una primera lectura, a lo rechazado como legado cultural.

En Bellas de Noche vemos los testimonios casi confesionales de diferentes vedettes de la tan negada época del cine popular mexicano en los setenta, ochenta y todavía inicios de los noventa.

Olga Breeskin, Lyn May, Rossy Mendoza, Wanda Seux y la princesa Yamal (Isabel Camila Maceiro), desnudan ahora su vida actual y hacen una reflexión sobre sus años de éxito. Pero el documental de Cuevas es mucho más que eso, porque en los testimonios, hay es verdad, un homenaje implícito, pero a la vez un escarnio dulce a las vidas de estas mujeres. Porque la cámara se convierte en una mira voyerista e indiscreta.

Así vemos a Lyn May confesar que durmió con los restos de su difunto marido, a La Princesa Yamal, hacer una reflexión sobre los graves líos judiciales en los que fue involucrada y que le costaron varios años en prisión, Wanda Seux y su lucha por librar una delicada enfermedad y a Olga Breeskin rezando al ser filmada para no ceder al antojo de beber una copa. Todo aderezado con una estética kitsch reivindicatoria y cierta complacencia de género sexual. El trabajo de Cuevas es también un homenaje en los hechos al tan satanizado cine de ficheras o sexy comedias que tanto espanta a la generación de “reygados” y cacle que los acompaña.

“Bellas de noche” es la mirada sin pudor de una parte de México que un sector cultural quiere negar. Y en ese punto radica uno de los valores principales del filme: en el reconocimiento de un pedazo de lo que somos.

Es la respuesta snob hacia lo popular, pero con indudable oficio cinematográfico.

Es el homenaje melancólico y festivo a una época que ya se fue, el suave, terso escarnio y homenaje reivindicatorio: son las Bellas de noche.
En corto

Café Society el más reciente filme de Woody Allen y en el que vemos además de su acostumbrada capacidad para crear situaciones humorísticas, una mirada lúdica y cáustica al mundo del séptimo arte.

Porque el filme, no pertenece a la parte de trabajos de Allen en las que se mete de lleno en las relaciones personales de pareja (aunque lo tiene), es más bien un tipo de película más cercano al creador de gags y situaciones –muy afortunados-que a otra cosa. Muy disfrutable hay que decirlo.

Criaturas Fantásticas (David Yates, 2016) es la nueva apuesta para revivir la franquicia creada en torno al mundo de Harry Potter. Todo gira en torno a un mundo previo a las aventuras del maguito inglés y tiene el tufo de convencer a los convencidos. Lástima por cierto que la agencia de relaciones públicas de Warner, continúe con la intención de condicionar la exhibición del filme a prensa y críticos, siempre y cuando se de cuentas de la anterior crítica publicada. Es decir, se les envíe.