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Escaparate de la Moda

  • Escaparate a la moda: Claudia Azcona

  • Claudia Azona
  • Esta Primavera
  • Luce la belleza ancestral del Dios Xipe Tótec
  • Viste una joya de talavera de Ivonne Fuentes
  • Creaciones de Cristina Palacios para usarse toda la vida

Las culturas del México antiguo han evocado fascinación y admiración en el mundo entero. Y es que nuestra historia cultural, además de ser un mosaico de etnias, es un testimonio de lucha y pasión. Conocer su riqueza es la mejor forma de apreciar nuestro tiempo, porque es a través del pasado, que sabremos valorar lo que nuestros antepasados atesoraron con la misión de otorgarnos sabiduría.

La imponente Teotihuacán, las maravillosas zonas arqueológicas: El Tajín, en Veracruz o Monte Albán, en Oaxaca, son un fiel vestigio del brío que distinguió a nuestros ancestros…¡Con qué frenesí debieron edificar sus construcciones y santuarios!… Sin duda, admirable… Imaginemos su devoción para honrar a sus deidades y concebir colosales esculturas, insuperables joyas y soberbios monumentos…

En esta ocasión, les platicaré de algunas firmas 100 por ciento mexicanas (cada una con un estilo propio y representando un tiempo) que a través de su trabajo artesanal, consagración y belleza han puesto el nombre de México en el corazón del mundo.

LA DESTREZA Y MAESTRÍA DE LOS ORFEBRES OAXAQUEÑOS

Relata una leyenda que en la ciudad zapoteca de Monte Albán, desde tiempos inmemoriales, cada noche se abre sigilosamente una puerta secreta que abriga los rayos del sol, la luna y las estrellas, que los dioses resguardaron para proteger a su gente y, que poco antes de la salida del sol, durante el crepúsculo, transformaron en polvos de oro para iluminar todos los senderos por donde pasaran los oaxaqueños, dotándolos de sabiduría, prosperidad y habilidad.

Y es justamente a través de la fabricación de reproducciones de joyería de oro y plata, que podemos admirar la destreza de los orfebres de oro de Monte Albán, quienes tienen la misión de exhibir al mundo lo que nuestros antepasados crearon para honrar a sus divinidades, no por el atractivo de los metales (para ellos sin relevancia) sino como una manifestación de admiración.

Cabe mencionar que para elaborar su línea prehispánica, los orfebres oaxaqueños de oro de Monte Albán realizaron una exhaustiva investigación histórica de cada pieza y obtuvieron la aprobación de reproducción por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Su catálogo internacional incorpora una colección prehispánica que comprende elementos de la Cultura Mexica, Maya y Mixteco-Zapoteco, destacando las reproducciones de las piezas más emblemáticas del Tesoro de la Tumba número 7, que el arqueólogo mexicano Alfonso Caso descubrió en Monte Albán, Oaxaca en 1932. En ese destacado hallazgo se incluyen entre otras riquezas, algunas efigies de Xipe Tótec, enigmática divinidad prehispánica ligada a la primavera, la fertilidad, la renovación y la regeneración de la naturaleza.

Diversos relatos mitológicos e históricos giran en torno al dios desollado Xipe Tótec. Se dice que coincidiendo con el Equinoccio de Primavera, cada marzo, tanto los mexicas como el pueblo mixteco-zapoteco efectuaban en su honor una celebración bautizada como “Tlacaxipehualiztli”.

En este inicio de estación, la firma de joyas prehispánicas por excelencia rinden tributo a la fuerza mítica de Xipe Tótec, considerado también patrono de los joyeros oaxaqueños, a través de colosales joyas dedicadas a esta deidad luminosa vinculada con la regeneración de la vida. Cada pieza confeccionada en oro, plata u ónix, transmite el señorío y grandeza del México prehispánico. Un México que resplandece de generosidad. Un México que conserva en su alma e historia un sentimiento de lucha. Las piezas que integran la línea Xipe Tótec son creadas por los artesanos oaxaqueños con precisión y virtuosismo, por medio de técnicas ancestrales que acatan el proceso de vaciado a la cera perdida. Para el hombre que gusta de la elegancia y busca exclusividad, los dijes, mancuernillas y fistoles del dios son una excelente propuesta. Para ella, el glamour o la sofisticación de un collar, aretes, broche o pulseras será el complemento perfecto para irradiar la belleza del sol que alguna vez fue atesorado por los dioses de la monumental ciudad.
LA VISIÓN DE IVONNE FUENTES TELLEZ

En todos los ámbitos, en los hogares más humildes o en las casas más opulentas, la talavera ha lucido su esplendor a través de herramientas de uso común como floreros, vajillas, jarrones y macetones; incluso, viste de elegancia la decoración de diversos museos o iglesias en todo el mundo con floreros, cruces o lámparas. La talavera poblana cuenta con denominación de origen y es reconocida por la Unesco como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Su riqueza artesanal se remonta a más de cuatro siglos de producción y su delicada manufactura marca la huella de orgullosos artesanos poblanos, confirmando que es parte de los mexicanos.

La diseñadora Ivonne Fuentes Tellez, creadora de la firma 100 por ciento mexicana Mayeh Alta joyería Mexicana, originaria de Puebla, busca expresar a través de cada una de sus joyas, el arte, cultura y tradición de un México moderno y contemporáneo. Entre sus colecciones destacan joyas elaboradas con talavera, cerámica, barro negro y textil, combinadas con piedras preciosas, piel, cristal swarovski, oro y plata. Para ella cada diseño es un fiel reflejo de la grandeza de nuestra nación que brilla a través del color de la naturaleza y su gente. Con la misión de transmitir su respeto por México, Ivonne une su talento para crear exquisitas joyas, con la prestigiada casa Uriarte Talavera, empresa fabricante de talavera establecida en 1824 en la ciudad de Puebla, creada por Dimas Uriarte y que elabora sublimes piezas a mano con la técnica de cerámica vidriada hecha en América durante la dominación española, llamada Talavera de Puebla. Cabe mencionar que actualmente Ivonne Fuentes Tellez continúa su exitosa proyección en el Museo Thyssen en Madrid, España.
CRISTINA PALACIOS, SÍMBOLO DE ELEGANCIA Y ARTE

Con una visión encauzada hacia el arte oaxaqueño, la diseñadora Cristina Palacios concibe elegantes joyas de especial sensibilidad y colorido que reúnen el diseño de las tradicionales artesanías mexicanas, las obras de destacados pintores mexicanos y el esplendor de la naturaleza. Sus piezas se caracterizan por la técnica del hilo de plata bordado a mano. Otros procedimientos que maneja con talento son fundición a la cera perdida, modelado en cera, calado, soldado y filigrana, entre otras. Cabe mencionar que el trabajo de la artista oaxaqueña ha sido admirado en diversos museos de la Ciudad de México como El Palacio de Iturbide, Museo de Arte Popular, Museo Arocena de Torreón, Coahuila, Museo Amparo de la Ciudad de Puebla y el Centro de las Artes de San Agustín CASA en Etla, Oaxaca. Entre algunas de sus colecciones hechas totalmente a mano destacan la línea Flores realizada con el método de fundición a la cera perdida y con cristales engarzados; Tapetes; elaborada con el arte del bordado en hilo de plata; y las piezas que integraron la exposición “A Mano”, que fue presentada en Casa Lamm, en una coedición de joyería con los maestros Francisco Toledo, Luis Zárate, Rubén Leyva y José Villalobos. Cabe mencionar que dichas piezas son seriadas y cuentan con certificado firmado por el artista y acreditada por un notario público.