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ESTO y algo más

  • Pedro Peñaloza

“No se sale adelante celebrando éxitos, sino superando fracasos”.

Pericles
La falta de éxitos por parte de la delegación mexicana en los juegos olímpicos de Río ha desatado una pelea entre dirigentes deportivos, los cuales se han venido deslindando de responsabilidades y fracasos. También, los atletas, una vez eliminados, han salido a las cámaras a declarar falta de apoyos, mal clima, jueces parciales, etc. Todo esto se ha convertido en un teatro de culpas que ha causado división entre los deportistas y federativos, hoy los mexicanos que se encuentran todavía participando o aún no empiezan a competir en sus disciplinas correspondientes, están resintiendo un proyecto que fue mal planeado. No son casuales los malos resultados, no nos quebremos la cabeza poniendo pretextos, las fallas son más profundas.

¿Cuánto presupuesto destinaron nuestros gobernantes al deporte en nuestro país? La inversión que se aprobó para este año fue de 2 mil 60 millones de pesos, pero aquí están englobados los eventos nacionales anuales y los proyectos de activación física para la población con el fin de combatir la obesidad, para los atletas de alto rendimiento se destinaron únicamente 757 millones de pesos. Esto podría parecer mucho dinero para el desarrollo de nuestros deportistas, sin embargo, haciendo una comparación en los gastos destinados a las diferentes entidades gubernamentales y lo que se brinda al deporte en México se verá que es una pírrica parte del pastel lo que va para los participantes de la justa veraniega. Veamos: nuestros diputados, esos “intelectuales” que trabajan para el bien del país, se asignaron para sus gastos la ínfima cantidad de 6 mil 795 millones de pesos, es decir, nueve veces más que lo asignado a los atletas de alto rendimiento, seguramente su dieta en grandes restaurantes y sus bonos son más importantes que el desarrollo físico de los mexicanos; por su parte, el “flamante” Instituto Nacional Electoral (INE) fue aún más voraz que nuestros ilustres legisladores, ya que para el año 2015 les fue aprobado un presupuesto de más de 19 mil millones de pesos, no hacemos la comparación entre el INE y lo invertido en deportistas por respeto a los atletas; asimismo, este año el Gobierno federal aumentó 9 mil millones al ramo de Seguridad Pública dando un total de ¡163 mil millones de pesos!, en cambio, para Río disminuyó 55 por ciento la inversión comparada con Londres 2012. ¿De qué estamos hablando? ¿Qué prioridades tiene la clase política mexicana? Está claro que la balanza del Gobierno priísta, encabezado por Enrique Peña Nieto y su comparsa; el poder Legislativo, están más preocupados en ganar elecciones o viendo cómo pueden expandir sus propiedades.

Por lo tanto, ¿es justo poner como principales responsables a los deportistas mexicanos? Ellos tienen parte de culpa, tal vez no tuvieron la preparación adecuada, no entrenaron lo suficiente o los apoyos nunca llegaron, pero los verdaderos culpables del porqué el deporte nacional se encuentra en una de sus peores crisis son los hombres de pantalón largo. Acusar a los jueces, como lo ha hecho el director de Conade, Alfredo Castillo, es echar arena en los ojos, el ciclo olímpico empezó mal y nunca tuvo prioridad. En la misma sintonía está el Presidente del COM, Carlos Padilla, que navega como buen burócrata y hace caso omiso de la corrupción.

Algo Más. En el caso del representativo mexicano de futbol, su fracaso viene por otro lado. La sub-23 nunca tuvo el apoyo de los dueños de los equipos y la FMF hizo todo lo posible, por consigna del duopolio televisivo, para que no se lograra la medalla olímpica. Fallaron los refuerzos, las giras, los tiempos. Otra generación perdida.
pedropenaloza@yahoo.com7

Twitter:@pedro_penaloz