imagotipo

ESTO y algo más

  • Pedro Peñaloza

“Después de escalar una montaña muy alta descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar”

Nelson Mandela
Hace poco menos de un año, en el artículo “Por un sindicato de futbolistas: entre miedos y oportunidades” publicado el 12 de febrero de 2016 en el ESTO, afirmamos que el jugador ideal para conformar un gremio de futbolistas autónomo tendría que ser Rafael Márquez. El cuatro veces capitán de la Selección en mundiales tiene la autoridad y el liderazgo para atraer, primero, al pequeño grupo de jugadores del combinado nacional y, después, a los líderes de los equipos que componen los clubes de la Liga MX. Hace un par de días, Márquez declaró ante los medios que: “estamos en el proceso de armar algo importante, de que estén todos conscientes (con respecto a la defensa de los derechos laborales), ahora falta tratar de convencer a todos los jugadores, para que sea algo sólido”;el actual defensa de los zorros añadió que: “lo que buscamos es darle oportunidad al jugador, que no se tire a la hamaca, pero sí buscar lo justo para nosotros, que tengamos voz y voto, que se nos respete. Hay casos que puedo decir que desaparecen jugadores o los amenazan, que los sacan de la profesión. Esto es algo muy injusto, se tiene que evolucionar, porque hasta la FIFA trata de regular estos casos; esperemos que esto se pueda regular aquí en México”.

Las declaraciones públicas del zamorano dan esperanza a aquellos que han sentido la presión para firmar un contrato en condiciones de miedo, o de plano que se han quedado sin jugar por no estar de acuerdo con las formar de hacer las cosas de parte de los directivos y promotores. Ahora bien, si usted cree que los futbolistas por ganar grandes salarios no deben preocuparse o pelear por un sindicato que los defienda, solamente recuerde cuántos chavos son tratados con la punta del zapato; así como las imágenes del draft, dónde cientos de jugadores tienen solamente un par de días para convencer a los equipos de ser contratados mientras desfilan por los mesas de los representantes de cada club como ganando; o el “famoso” Pacto de Caballeros, único en el mundo, que elimina el derecho fundamental de contratarse libremente y legítima el esclavismo.

Bajo este contexto, de sumisión y persecución, cualquier intento de darles más poder a los futbolistas y equilibrar la balanza de negociación con los dueños seguramente sería visto como una guerra cantada. Los hombres del pantalón largo se movilizarían inmediatamente para impedir esta resistencia, defenderían sus interesescon uñas y dientes, las amenazas de no firmar a tal jugador o de congelarlo no se harían esperar. Son muchos años de dominio, son ellos lo que se juntan cada torneo para levantar el pulgar en las decisiones de la liga, son ellos los que aprobaron la regla 10/8 que ha inundado nuestro futbol de extranjeros y cortado oportunidades a los canteranos.

Si alguien cree que la conformación de un gremio de futbolistas autónomo en sus decisiones y económicamente va a tener un camino terso está muy equivocado, lo que se avecina es una confrontación directa con los hombres del poder y que harán todo lo posible por mantenerlo. Está en juego mucho dinero y solamente con la fuerza de TODOS los futbolistas y entrenadores se podrá dar batalla. En su momento, Hugo Sánchez pudo pelear por un sindicato, su jerarquía en el país y a nivel internacional lo ponían a la cabeza del movimiento, sin embargo, solo vio por sus intereses teniendo una visión individualista como lo fue en toda su carrera. Ahora la batuta la tiene Márquez, esperemos que en los momentos difíciles no se espante ante la presión de los dueños. Veremos.

Algo Más. ¿Alguien le cree a Cruz Azul? Cada torneo cambia mínimo a cinco extranjeros y a su entrenador y, esta vez no fue diferente. La Máquina desde hace años es un club sin planificación ni objetivos, ahí los resultados.
pedropenaloza@yahoo.com

Twitter: @pedro_penaloz