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ESTO y algo más

  • Pedro Peñaloza

¿SEREMOS CAMPEONES ALGÚN DÍA?
Creo que la verdad está bien en las matemáticas, en la química, en la filosofía. No en la vida. En la vida es más importante la ilusión, la imaginación, el deseo y la esperanza.

Ernesto Sabato
LA ilusión y los sueños son parte fundamental en nuestra vida, son culpables de mantenernos constantes en nuestros objetivos, de proyectar los más grandes deseos y de darnos algunos momentos de felicidad. Es decir, sin ellos la vida sería gris, opaca, vacía. Ahora bien, en las ilusiones sustentamos la mayor parte de nuestras metas, pero asimismo necesitamos algún respaldo para justificarlos. Aquí es donde entra el esfuerzo, la reflexión, y la determinación, claro, sin olvidarnos de que también existen las determinaciones económicas y sociales que juegan un rol importante en nuestro desarrollo dentro de una comunidad.

Por otro lado, la única salida para dejar la zona de confort y crecer, es competir contra los mejores, dejar el miedo atrás, para poner a prueba las capacidades. Hoy, a un par de horas de que México enfrente su primer juego en casa, las dudas acerca del nivel que tiene la Selección respecto a sus pares de Concacaf resulta una incógnita. Hemos visto como con el paso de los años el nivel de la mayoría de las selecciones en la zona se ha igualado, ya es muy complicado etiquetar un partido como de “trámite” Pero, ¿Cuál es la razón del crecimiento en el nivel de juego de estas selecciones? La respuesta podría ser: globalización. Aquellos combinados nacionales que no tenían la infrestructura, inversión, ni una liga fuerte, tal vez sin imaginarlo, encontraron la respuesta en la exportación de jugadores a ligas más competitivas, el mercado mundial se abrió.

Hace un par de lustros la mayoría de las selecciones de América del Norte, Centroamérica o el Caribe se nutrían con jugadores de los torneos locales, eran escasos los futbolistas que participaban en el viejo continente. Sin embargo, esto se modificó cuando el futbol comenzó a funcionar como una maquinita de dinero, bancos, televisión, diversas marcas, empezaron a centrar su mirada en éste, deporte, los dólares comenzaron a fluir sin detenerse. De esta forma, para ganar más mercado los clubes se dieron a la tarea de contratar futbolistas de diversas nacionalidades, y el mejor ejemplo de ello lo podemos encontrar en Estados Unidos. El país de las hamburguesas ha descubierto una mina de oro con el futbol, cada temporada la gente asiste más a los estadios, también el número de equipos ha venido aumentando constantemente y los clubes contratan cada vez más elementos de renombre, sin olvidar que existe una estrategia para contratar futbolistas latinoamericanos para el nicho hispanohablante, es más, el rival de esta noche tiene dieciocho jóvenes participando en otras ligas, nueve en la MLS y diez en Europa.

Por su parte, México convocó once que militan en el viejo continente, los demás juegan en la Liga MX. Con este cuadro el primer objetivo que tiene la Selección es calificar tranquilamente al mundial de Rusia 2018 y calificar al “famoso” quinto partido. Costa Rica, un país de cuatro millones y medio de personas llegó, en el Mundial de Brasil, más allá que cualquier combinado nacional. Sabemos que El Tricolor por la zona en que compite no puede crecer para llegar a lo que todos deseamos, levantar una Copa del Mundo. Ante esto tiene dos opciones, dejar de ser una liga importadora y empezar a formar futbolistas para colocarlos en ligas más competitivas; o dejar el hexagonal de Concacaf y participar en las eliminatorias sudamericanas. Continuar igual sería mantenerse en la mediocridad y dejar de perseguir el sueño.

Algo Más. Si los jugadores de la selección ya no sienten ninguna ventaja de jugar en el Azteca, por qué mantener la localía en el Coloso de Santa Úrsula ¿Decisión del duopolio televisivo?

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