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ESTO… y algo más

  • Pedro Peñaloza

“Tengo la impresión de que el intento de la naturaleza de crear en este mundo un ser pensante, ha fracasado”.

Max Born

¿Cuáles serían los motivos para despedir a un entrenador? Cortar procesos es algo común en nuestro futbol. La poca paciencia es característica de la afición y dueños. Los resultados tienen que ser inmediatos. Si hablamos de nuestra liga, normalmente, son echados un par de Directores Técnicos cada semestre, el no entrar a liguilla o un par de derrotas pueden ser un fuerte motivo. Pero, en el caso de la selección no se puede hablar de un objetivo claro. Es cierto, que, la obligación es entrar al mundial, aunque también debería ser parte el estilo de juego, la formación de jugadores, planeación, proyección internacional y resultados, es decir, tener, en primer lugar, los objetivos claros en un periodo determinado de tiempo, además, de contar con una forma de juego, no bajo los caprichos del entrenador en turno, sino establecidos y planeados desde la dirección de selecciones nacionales bajo un proyecto a mediano y largo plazo que abarque todas las categorías con entrenadores capacitados.

Por lo tanto, cómo debe jugar la selección no debería depender exclusivamente del Director Técnico y su equipo, sino que el entrenador que se siente en el banquillo debe ser contratado bajo la idea de que su papel principal será perfeccionar el estilo de juego previamente discutido por un grupo de diversos especialistas, conformado por entrenadores, directivos, ex jugadores, preparadores físicos, médicos del deporte, psicólogos, etc. Esta sería la utopía, que no es más que sentido común.

Sin embargo, en México ponemos el destino y esperanzas de diversas generaciones únicamente en una mesa de dueños que palomean al entrenador bajo las recomendaciones y costos del presidente de la FMF y del director de Selecciones Nacionales. Hoy la culpa de las rotaciones y el desconocimiento del estilo de juego del futbolista mexicano no es de Juan Carlos Osorio, la máxima responsabilidad es de Decio de María y de Cantú (y claro, Baños, pero fue mandando al América) por elegir a Osorio e ignorar la forma de trabajar del colombiano.

Bajo este panorama, no es raro que nuestro balompié se encuentre en un estado catatónico desde hace varios años y que las distancias no se hayan acortado con la élite mundial. Pasan los Mundiales y los resultados se mantienen, no hay una progresión. Dejemos ya de pensar sólo en el hexagonal o en el próximo Mundial, hagamos una transformación completa en la forma de hacer las cosas en la FMF y empecemos a pensar en el desarrollo a 8 o 10 años, liberemos a nuestro futbol de la ganancia fácil, del afán de dólares.

Son tan frágiles los proyectos de los directivos que ahora hasta una derrota en Copa Oro puede ser el prefecto motivo para darle las gracias a Osorio, quien ya no ve la luz al final del túnel. En fin, tal vez ya esté listo el relevo, tal vez a estas alturas tendrán ya un par de candidatos, pero en el fondo todo va a seguir igual. Llegará un nuevo entrenador e impondrá otro estilo de juego y el proceso otra vez será tirado a la basura. Mientras tanto, los directivos echaran la culpa al cuerpo técnico anterior y tratarán de mantener su puesto entregando una contabilidad con muchos ceros. Lo que en verdad importa.

Algo Más. Las nuevas sanciones por gritos discriminatorios se ven complicadas ¿En verdad piensan desalojar todo el Azteca en un Clásico Nacional? Buena suerte con eso.

pedropenaloza@yahoo.com

Twitter: @pedro_penaloz