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ESTO y algo más

  • Pedro Peñaloza

¿AMOR A LA CAMISETA?

“Pobres no son los que tienen poco. Son los que quieren mucho”.

José Mujica

CONTRASTE. En París, preparan un gran espectáculo para celebrar la llegada de Neymar, afirman que la presentación será organizada en la Torre Eiffel, uno de los mayores símbolos de la Ciudad Luz. Asimismo, la Liga 1 espera con ansia la llegada del ex jugador del Santos, ya que aumentará los ingresos por la venta de los derechos de transmisión del campeonato francés. En cambio, la ciudad de Barcelona eliminó la cara del astro brasileño de todos los aparadores y carteles promocionales del club, es más, en días recientes se han reportado pintas con la palabra mercenario en paradas de autobús y tiendas departamentales que aún conservan su imagen, hasta la famosa tienda, el Corte Inglés, mandó quitar su lona publicitaria del que un día fuera la máxima promesa del Club culé.

Con la venta de Neymar al Paris Saint-Germain puede iniciar un espiral ascendente en los costos de jugadores; así, como, delinear motivos para que un jugador decida migrar, a saber: el dinero o la identidad por los colores del club.

Ahora bien, para poder comparar y poner en su justa dimensión la transacción del brasileño veamos los diferentes costos en el mercado de piernas. Por ejemplo: su pase al Barcelona en el 2013 rondó los 88.2 millones de euros (se especula que el papá del jugador se llevó más de 40 millones por asegurar la firma de su hijo al club catalán), pero, ese mismo año, Real Madrid pagó la estratosférica cantidad de 101 millones al Tottenham por Gareth Bale, convirtiéndose así en el futbolista más caro, superando a Cristiano Ronaldo que había sido vendido por 96 millones.

Después de esas transacciones, parecía que el mercado de pases llegaba a su cenit, sin embargo, en 2016 Manchester no aguantó más y compró en 105 millones de euros al francés Paul Pogba, convirtiéndose en el elemento más caro de todos los tiempos (también firmó este verano a Lukaku por 84.7 millones). Pero, llegaron los jeques cataríes con su petróleo para romper con todos los estándares. No importó la cláusula de rescisión de 222 millones que tenía firmado Neymar con Barcelona (la de Messi, en su nuevo contrato es de 400 millones y la de Cristiano es de 1000 millones), los dueños del PSG quieren a como dé lugar la Champions.

¿Se paga mucho por los jugadores? Depende. Los únicos equipos que pueden seguir desembolsando estas cifras son un grupo de 32 clubes, es decir, en el futbol existe una fuerte desigualdad económica. Según la empresa financiera Deloitte, el Manchester encabeza esa lista con 689 millones en ganancias anuales, le sigue Real Madrid y Barcelona con 620. PSG ocupa el sexto lugar, facturando 520 millones. Por lo tanto, el precio de los jugadores ha alcanzado cifras insultantes comparadas con los salarios promedio de los trabajadores y obreros, sí; los clubes pueden seguir pagando esos salarios, fácilmente.

No nos engañemos, este deporte hace mucho que fue secuestrado por los intereses económicos de un sistema que vela más por las ganancias y que tiene como único objetivo seguir acumulando dólares. Por eso, aquellos que se rasgan las vestiduras y despotrican porque su estrella cambió de conjunto, olvidan que hoy el futbol es una máquina de hacer dinero gobernado por empresarios sin ningún apego ni amor a la camiseta.

Algo Más. Es una incongruencia que la Liga MX haga un Draft de dos días para jugadores que militan en la Liga MX y permita la contratación de extranjeros ya empezado el campeonato.

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