imagotipo

Exigencia de Osorio / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Sin preparación, bajo la premisa de que la sorpresa es mejor que el anuncio, el Gabinete de Seguridad federal, encabezado por Miguel Ángel Osorio Chong, llegó a Acapulco y surgió la exigencia para el gobernador: trabajar en el diseño e implementación de nuevos trazos que permitan el fortalecimiento de las instituciones, porque esa es la manera de devolver la seguridad que demandan los guerrerenses y que, además, permitirá garantizar el desarrollo de la entidad.

Es verdad: Acapulco se reventó de gente en esta Semana Santa. También incrementó el número de víctimas, lo mismo de criminales que de inocentes viajeros que llegaron para disfrutar del sol, la arena, los pescados y, por supuesto, los mojitos. Probablemente la lucha entre las bandas que quieren controlar la plaza, como ha señalado el alcalde Evodio Velázquez sea el motor de la violencia. Sin embargo, responsabilizarlos de lo que ocurre y no actuar como autoridad, resulta cuestionable.

Ayer le decía en este espacio que Acapulco parecería no tener salida para sobrevivir y que la presencia de más de 4 mil efectivos federales además de los estatales y municipales no pareció ahuyentar a los criminales. También le recordaba la forma en la que el comisionado general de la Policía Federal comparaba el puerto con Disneylandia. No sé si con la reunión de ayer, la enésima desde que Héctor Astudillo asumió el gobierno de Guerrero, los trazos generen los espacios de contención y expulsión de los asesinos, sí, asesinos
profesionales.

¿Se cumplirá la exigencia del secretario de Gobernación o será una llamada a misa, una más?