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Falta leer poesía

  • Leer la clave del poder: Andrea Balanzario Gutiérrez

No sería noticia comentar que en México se lee poca poesía. ¿Por qué será? Si nadie duda que leer poesía estimula más funciones intelectuales que cualquier otra lectura, sin mencionar por ahora el enamoramiento, resultado inevitable del tono poético. Hace pocos días conversé con Juan Domingo Argüelles, uno de los promotores de lectura más acertados y entrañables, me dedicó una hora de su generosa experiencia. La primera cuestión (porque tenía dos) fue ¿por qué en México se lee poca poesía? No solo en planteles escolares, sino en casa. Su respuesta es congruente, en parte, por mi percepción como lectora: hay pocos libros de poesía. La poesía no es tan rentable económicamente si la comparamos con la novela, el cuento y el ensayo. No obstante, afirma Juan Domingo, lo que se publica en México de este género es buenísimo, por una sola razón: nadie vive de la poesía, poetisas y poetas escriben sin presión, por eso son tan buenos los poemarios publicados en nuestro país.

La segunda pregunta para Juan Domingo Argüelles era más bien solicitar su opinión sobre las poetas mexicanas actuales. “Son poetisas”, aclaró. Rosario Castellanos reivindica el término como específico para las mujeres que escriben poesía. “Muy buenas, excelentes, están Malva Flores, Dolores Castro, Elsa Cross, Coral Bracho, Mariana Bernárdez y otras más, todas ellas escriben y publican poesía que vale la pena conocer”.

Hoy te recomiendo leer poesía en tu casa, si eres docente lee poesía en las aulas. Si fuera posible, inicia el día con una breve lectura, de cinco minutos, no más, para lograr una impronta poética en los más pequeños. Mi objetivo y deseo, es llevar la poesía a la industria, poetizar las áreas más enajenantes, donde la repetición llega a automatizar la percepción hasta un punto casi inhumano, ya te contaré más de la viabilidad de mi plan poético.