imagotipo

Feliz cumpleaños su majestad

  • El mundo de la realeza: Mariana Vargas Ruiz

Sí, queridos lectores míos, su majestad la reina Isabel II cumplió este 21 de abril 91 años de edad. Creo que todavía tiene fuerza y vitalidad para seguir reinando más años. En un artículo anterior, les he comentado que la reina tiene antepasados longevos, como su madre, la reina madre, quien murió de 101 años; su tía, la duquesa viuda de Gloucester, quien murió de 103 años; su abuela, la reina María (viuda de Jorge V); su bisabuela, la reina Alexandra; su tatarabuela, la reina Victoria; y sus abuelos maternos; los condes de Strathmore.Es una mujer que, a través del tiempo, ha aprendido a convivir con su pueblo. Es una mujer fría, ya que desde muy joven le enseñaron a no mostrar sus sentimientos, a ser distante pero según las apariencias, lo que nos deja ver las fotografías; trata ahora, después de la muerte de Diana, de ser un poco más tolerante.

De niña fue la nieta favorita de Jorge V, quien se ponía de rodillas y “hacía” de caballito para que su nieta lo montara. Jugaba mucho con él, a quien le jalaba las barbas sentada en sus piernas. Con Margarita no fue así. El rey deseó que su nieta fuera su sucesora después de su segundo hijo varón, el entonces príncipe Alberto de York, futuro Jorge VI.

Al cumplir 91 años, la reina disfruta de poder, privilegios y cumple sus obligaciones como una “trabajadora más”. Es increíble que tenga 65 años en el trono, y que el próximo mes de noviembre cumpla 70 años de casada. Usa su estilo de vestir que tanto le gusta, usa tacones, cabalga -ya no en público-, conduce ella misma sus coches y le encanta la privacidad y la discreción.

Es tía y prima de otros monarcas, le gusta el campo, le gusta vivir en el castillo de Windsor que data, aproximadamente, de la época de Guillermo el conquistador (1066).

En julio la soberana celebrará el centésimo aniversario de la dinastía Windsor. Muy poca gente sabe que ella apoyaba a su marido para que éste diera a la casa real su apellido. Winston Churchill, sus ministros, su madre y su abuela, se negaron a apoyar esta idea.

Aun así, la reina ha superado una crisis matrimonial ya dentro de su reinado, y un “annus horribilis” en los 90. Pudo perder la corona tras la muerte de Diana y superó esa crisis también. La reina es una buena imagen para las monarquías y sigue siendo la monarca más longeva en Europa, le sigue Harald de Noruega, con 80 años.

Sin duda, la reina ha tenido una buena vida, aunque cuando nació no estaba destinada para subir al trono. Su tío, el príncipe de Gales (Eduardo VIII posteriormente duque de Windsor tras su abdicación) deseaba tener un sobrino varón cuando Isabel Alexandra María nació.
COSAS DE SU MAJESTAD QUE DEBES SABER

Es la monarca que más años ha reinado en Gran Bretaña, viva.

Ha tenido 13 primeros ministros, entre ellos dos mujeres.

Tiene tres hijos, una hija, ocho nietos y cinco bisnietos y aún su marido vive.

Ha visitado a lo largo de su reinado, 106 países, incluyendo el nuestro.

Se ha entrevistado con 12 presidentes norteamericanos, como John Kennedy, George Bush y Obama, entre ellos.

La reina ama a los perros y los caballos.

Entre los regalos más raros que le han dado por su cumpleaños, están:

Semen de caballos, una bolsa de sal, dos osos perezosos, un refrigerador de vino que parece un saltamontes, un libro acerca de caballos árabes, un pájaro enmarcado del origami, un modelo de mazapán de la Puerta de Brandenburgo, un rascador de arranque de cepillo de cerdas, una caja de barro y un par de botas de
vaquero.

Hubo cambio de guardia en el palacio de Buckingham y el regimiento le interpretó el feliz cumpleaños. La reina ha celebrado su 91 cumpleaños participando en una de sus actividades favoritas -viendo las carreras en Newbury Racecourse.

Los saludos militares se llevaron a cabo en todo el Reino Unido para marcar la ocasión -incluyendo un saludo de 21 cañones minúsculos disparados por niños en el Castillo de Windsor-.

Los deseos de cumpleaños de la Reina han venido de todo el mundo. No hay premio para el caballo de la reina, fue una celebración modesta pero no pasó desapercibida para nadie.