imagotipo

Foros sobre libertad religiosa

Por Felipe Arizmendi Esquivel 

Chiapas es el estado donde hay más diversidad religiosa, con una proporción menor de católicos en comparación con el país, y bastantes protestantes o evangélicos. Según el censo del año 2010, en una población total de casi cinco millones de habitantes, solo 58.30% dijo ser católico, y 27.35% evangélico de muy diversas denominaciones. No todos los que dejaron de ser católicos se pasaron al protestantismo. Lo más preocupante es el alto número de personas que se declaran sin religión: 12.10%.

Es en este contexto que surge, en el año 1992, el Consejo Interreligioso de Chiapas, que congrega a los obispos católicos y a los líderes bautistas, presbiterianos, adventistas, mormones, nazarenos, asambleas de Dios, Buen Pastor, etc. Nos reunimos cada cuatro meses, no para discusiones doctrinales, sino para unirnos en la búsqueda del bien de Chiapas, coadyuvando en la solución de conflictos, que no faltan, la mayoría por problemas agrarios, políticos y sociales, aunque a veces con algún ingrediente religioso. Hemos promovido varios eventos ecuménicos, como oraciones y conciertos interconfesionales, programas en radio y televisión sobre valores comunes, a partir de nuestra fe en Jesucristo. Ahora, para celebrar estas bodas de plata del Consejo, y tomando en cuenta los 500 años del inicio de la Reforma con Lutero, hemos organizado cuatro foros sobre libertad religiosa en sedes distintas. Ya hemos preparado los dos primeros, con participación de varios pastores de muy diferentes confesiones. Los destinatarios son feligreses de nuestros credos, autoridades civiles de diversos niveles, universitarios y público en general. Deseamos aportar a la paz social, a partir de nuestra fe cristiana, insistiendo en los fundamentos de la libertad religiosa.

PENSAR

El papa Francisco, en su Exhortación Evangeliigaudium, nos decía: “La libertad religiosa, considerada como un derecho humano fundamental, incluye la libertad de elegir la religión que se estima verdadera y de manifestar públicamente la propia creencia” (255).

En un discurso al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, les dijo: “La convivencia pacífica entre los creyentes de distintas religiones es posible, allí donde la libertad religiosa se reconoce, y se garantiza la posibilidad efectiva de colaborar en la edificación del bien común, en el respeto mutuo de la identidad cultural de cada uno” (11 enero
2016).

ACTUAR

Debemos educarnos para convivir como hermanos con quienes practican otros credos religiosos, y también con quienes se declaran no creyentes. Todos los seres humanos tenemos una dignidad común, que arranca de haber sido creados a imagen y semejanza de Dios, independientemente de nuestra religión. A toda persona se le debe respetar el derecho a creer de una forma o de otra, a dejar una religión y optar por otra, a decidir no practicar ningún rito religioso.

Sin embargo, quienes practican otra religión diferente a la de la mayoría en una población, deben abstenerse de ofender a las otras creencias, porque a veces se exponen a castigos comunitarios, o a expulsiones, no por su opción religiosa, sino por no respetar a la comunidad, por ser muy ofensivos con las prácticas y devociones diferentes a la propia, por no respetar los acuerdos comunitarios. La paz social es el respeto entre todos, conforme al deseo de Jesús: “Padre, que todos sean uno, como tú y yo somos uno” (Jn 17,21).

* Obispo de San Cristóbal de Las Casas