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Fortalecer a la Fepade

  • Daniel Ávila Ruíz

La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) durante 2006 presentaba 317 averiguaciones previas sin resolver, al 2015 la cifra aumentó a tres mil 540 expedientes en espera de seguimiento. Asimismo, de 961 averiguaciones previas consignadas en 2015 solo 50 de ellas terminaron con una persona procesada ante un juez, esto equivale a 2.8 por ciento de la meta programada en el Programa Nacional de Procuración de Justicia. Lo anterior se deriva de una auditoría de desempeño de trabajo aplicada a la Fepade por la Auditoría Superior de la Federación.

La Fepade es el organismo responsable de atender, en forma institucional, especializada y profesional, lo relativo a delitos electorales federales: introducción o sustracción de boletas electorales, retención de credenciales para votar, alteraciones en el Registro Federal de Electores o de los listados nominales; obstaculización del desarrollo normal de las votaciones y presión a electores el día de la jornada electoral.

La Fepade se crea en 1994 como consecuencia de las inconformidades de la oposición, que acusó en reiteradas ocasiones elecciones fraudulentas. Fue después de la alternancia en el poder (2001), cuando esta Fiscalía obtuvo un mayor alcance público y se abocó a la tarea de realizar campañas de información sobre delitos electorales.

Posteriormente, en 2004, el Ejecutivo Federal presentó diversas iniciativas para reformar el Código Penal Federal donde proponía aumentar las sanciones; contemplando penas más severas como la prisión, sanción económica e inhabilitación para ocupar cargos públicos.

La Fepade tiene la gran responsabilidad de proteger la voluntad popular en decisiones democráticas. También debe garantizar que no se altere o modifique el resultado electoral como consecuencia de conteos irregulares o alteraciones en la documentación electoral.

Su papel es sumamente importante en las elecciones del presente año, y para lograr un buen resultado, será necesario reforzarla con mayor asignación de atribuciones y presupuesto. Lo anterior para que cuente con los marcos legales sólidos, así como herramientas y recursos plenos que le permitan garantizar cabalmente el ejercicio del  voto con plena libertad.

Se necesitan mayores acciones para inhibir el grave problema de los delitos electorales, que menoscaban la certeza del voto libre y secreto. Además, dañan el principio democrático de la representación y, al mismo tiempo, contribuyen al incremento de la desconfianza de los votantes.

Como miembro del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional siempre he mostrado mi disposición en generar acciones conjuntas con autoridades electorales, para frenar este tipo de delitos y garantizar la certidumbre de la participación electoral.
Senador por Yucatán