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Fortalecer el trabajo diplomático de México en Estados Unidos / Graciela Ortiz

  • Graciela Ortiz

La relación México-Estados Unidos es una de las más complejas a nivel global. La agenda bilateral incluye temas fundamentales en materia comercial, migratoria, política, de seguridad fronteriza, y en innovación tecnológica y académica, entre otros.

Ambos países comparten una de las fronteras más extensas y la más transitada del mundo, por medio de la cual cruzan cerca de un millón de personas y más de trecientos mil vehículos diariamente. El comercio fronterizo, del orden de un millón de dólares por minuto, es también uno de los mayores del planeta.

Estados Unidos es nuestro principal socio comercial, siendo el primer destino de las exportaciones mexicanas con más del 80 por ciento y fuente prioritaria de las importaciones que realiza México, cuyo intercambio comercial alcanzó un monto de 496 mil millones de dólares en 2015.

Asimismo, cabe destacar que es el principal participante en inversión extranjera directa en nuestro país con cerca del 60 por ciento del total y que desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el comercio registró un incremento superior al 400 por ciento.

El Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN), acordado entre los presidentes Enrique Peña Nieto y Barack Obama en mayo de 2013, abre nuevas oportunidades para fortalecer las relaciones económicas mediante la promoción de la competitividad y conectividad, el fomento al crecimiento económico, la productividad, la innovación y el fortalecimiento de la alianza bilateral para ejercer un liderazgo regional y global.

Sin duda, el asunto migratorio representa un aspecto central de la agenda bilateral, por lo que el Estado mexicano ha puesto especial énfasis en la procuración y defensa de los derechos humanos de los connacionales que radican en ese país, siendo una de las tareas fundamentales de la amplia red diplomática consular de México en aquel país.

Basta señalar que actualmente una población de cerca de 33.7 millones de mexicanos radican en los Estados Unidos, 11.4 millones que han emigrado y los 22.3 millones restantes que nacieron allá. Los connacionales representan el 65 por ciento de los cerca de 52 millones de hispanos que viven en aquel país, y el 11 por ciento de la población nacional.

Por ello, es de gran envergadura la propuesta realizada por el presidente de la República, de Carlos Manuel Sada Solana, como embajador de México en Estados Unidos, quien se desempeñaba como cónsul en Los Ángeles, California.

Considero que Sada Solana cuenta con el perfil, una larga trayectoria diplomático-consular, así como una amplia experiencia en los asuntos migratorios, tiene, pues, las credenciales necesarias para el ocupar este honorable cargo.

Es una persona que cuenta con los conocimientos y la experiencia necesarios para atender la agenda bilateral, que coadyuvará al replanteamiento de la estrategia impulsada por el Ejecutivo Federal con Estados Unidos, dada la actual coyuntura que demanda una política exterior mexicana más activa.

Corresponde ahora al Senado de la República la ratificación de dicho nombramiento, así como la de 11 cónsules en ese país, donde la importancia y presencia que tienen los mexicanos es por demás significativa.

Estoy segura que se fortalecerán las relaciones bilaterales, las cuales actualmente presentan desafíos formidables que demandan un trabajo arduo, responsable y eficaz de nuestra representación diplomática en ese país, buscando siempre preservar y proteger los derechos humanos de nuestros connacionales.

* Senadora de la República por el Estado de Chihuahua, Presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos del Senado, Sexagésima Tercera Legislatura.

graciela.ortiz.glez@gog.org.mx

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