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Fortaleza Fiscal / Horizonte Económico / Miguel Gonzalez Ibarra

Ante la volatilidad en que se ha visto envuelta la economía mundial, los países  emergentes han venido enfrentando choques que ponen en riesgo su estabilidad macroeconómica y que han propiciado una reducción en su ritmo de crecimiento hasta llegar a convertirse, en algunos casos, en una recesión con alto desempleo.

La caída en el precio de los energéticos y de las materias primas han propiciado que los países cuyos ingresos tienen una alta dependencia de estos productos, tengan un acotado un margen de maniobra en su política fiscal, para poder contar con instrumento que les permita mitigar los efectos del inestable entorno mundial. A su vez, la incertidumbre que se ha generado sobre el rumbo monetario y sobre los cambios en  las tasas de interés de las economías desarrolladas, ha propiciado que los países de economías emergentes tengan que supeditar su política monetaria  a hacer frente a las presiones inflacionarias y cambiarías, en lugar de a tratar de estimular su economía.

Sin embargo, en el caso de México, las modificaciones tributarias que se aprobaron el año pasado, así como el ajuste y el rediseño presupuestal, han permitido que se mantenga la solidez fiscal. De tal manera, con una menor rigidez en las finanzas públicas se han podido plantear algunas acciones, aún modestas, para incentivar el ahorro y la inversión. A su vez, por el lado del gasto, se han diseñado nuevos mecanismos para canalizar recursos al sector energético, a la creación de infraestructura y a la educación.

Si bien, el cambio estructural que está viviendo el país todavía no se manifiesta en un mayor ritmo de crecimiento, el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, en la Cumbre de Negocios, que a partir del domingo pasado se llevó acabo en Guadalajara, señaló que México presenta un importante cambio cualitativo en su economía, lo cual lo acerca más al comportamiento de países como Canadá que  a emergentes como Brasil.

En el mismo evento, Dora Iakova, del Fondo Monetario Internacional, señaló que México, por su solidez macroeconómica y su adecuado manejo fiscal, así como las reformas estructurales, es la economía con mejor comportamiento económico en América latina y que tiene un futuro promisorio.

Al respecto, la información que acaba de dar a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre el comportamiento económico del mes de agosto, sorprendió a los analistas e inversionistas , ya que el crecimiento fue de 2.8 por ciento anual.

Por su parte, la política monetaria mantiene su sesgo acomodaticio y no parecen existir razones fundamentales para que cambie a restrictiva, ya que la inflación se encuentra por debajo del rango inferior de la meta establecida por el Banco de México. De tal manera, se estima que el próximo año se tendrá una importante canalización de recursos para proyectos ligados a las reformas estructurales y a la infraestructura, , lo que hace prever que se mantendrá el dinamismo del economía Interna, lo cual podría paliar los efectos negativos que podrían derivarse de una mayor debilidad en la recuperación de la economía norteamericana y del posible cambio en la política monetaria de la Reserva Federal.
miggoib@unam.mx