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Franquicia Diplomática | Elsa Espinoza

  • Franquicia diplomática: Elsa Espinoza

En la celebración de la Fiesta Nacional de Turquía

Emotiva despedida de la embajadora de Argentina

¡Vayamos pues, amigos queridos, a la ley de la atracción! es tan verdadera que si la sigues al pie de la letra… ¡resulta!!!.. entonces, el primer paso es imaginar un mundo donde todos vivimos dentro de lo que es la responsabilidad plena de nuestros pensamientos, acciones y consecuencias, de las mismas ¡donde todos somos más amorosos, generosos, compasivos y agradecidos! ¡de todo lo que el universo nos da!.. Gracias a la ley de la atracción, el resultado natural de todo esto son estados de alegría y abundancia en aumento constante. Al ser más felices y agradecidos, creamos una correspondencia vibratoria para todo el bien que ofrece el universo y empezamos a modificar la energía del planeta entero… Ésta, amigos, es la llave de la ley de la atracción… no la sueltes. Vivir en ella, te prometo que cambia tu vida y la forma en que participas en ella. Imagínate el futuro que deseas… Crea la vida de tus sueños. ¿El secreto? ¡Mírala, siéntela y créela! ¡Esa es tu realidad!! ¡Suerte!. Recuerda que la fe es la confianza en la fuerza que mueve al universo… la fe no es ciega, es visionaria. Es la convicción de que el universo está de nuestro lado y sabe lo que hace… Teniendo como marco la residencia oficial de Virreyes, los muy queridos embajadores de Turquía Mustafá Oguz y su esposa Hulya, ofrecieron gran recepción para celebrar un año más su “Día Nacional”. En el inmenso jardín se dieron cita cientos de invitados entre los que me encontré con los embajadores de Viet Nam Le Linh Lan, de Corea, Malasia, Japón; además estuvieron los embajadores de Pakistán, Angola, Qatar, Jordania y Libia. Muy alegres los embajadores de Egipto y Nigeria, de Finlandia y Países Bajos, de Portugal y la Unión Europea, todos atentos al mensaje que dio el anfitrión, donde mencionó un poco de la historia de su país, de los logros que ha obtenido durante su gestión, de la alegría de estar en México… Antes, un coro de niñas disfrazadas con trajes típicos de aquel país entonaron los himnos nacionales de México y Turquía, para terminar con un brindis de espumosos vinos por tan importante fecha. Los anfitriones nos invitaron a pasar al otro lado, donde sendas mesas llenas de platillos de la cocina árabe, esperaban que una fila enorme de gente se sirviera y degustara los platillos preparados para ese día… Ahí saludé a los embajadores de Suiza y de Bélgica, que con sus respectivas esposas, de nombre Carmen ambas, platicaban muy alegremente. Los embajadores mexicanos Sergio Ley y Streguer, los Rincón y muchos más que se quedaron hasta muy entrada la tarde, siendo atendidos por los funcionarios diplomáticos de la embajada; y por mi gran y querido Víctor Estrada, asistente del embajador, que se convirtió en mil personas para ayudar a atender a todos los invitados que ¡salieron muy felices de semejante festejo!!..

Con un tango muy muy argentino como lo es “Quiero emborrachar mi corazón, para buscar un nuevo amor, que más que amor es un sufrir…” Se despidió oficialmente de México mi muy querida embajadora de Argentina, Patricia Vaca Narvaja, quien llegó a México hace cuatro años y quien, acompañada del Nuncio apostólico y Decano del Cuerpo Diplomático, Chritoppe Pierre, escuchó el emotivo discurso del Decano, que reconoció en Patricia la gran labor que hizo al frente de la Misión diplomática de ese país del Sur… Por su parte, Patricia agradeció a todos por su presencia y por haberle apoyado durante su gestión, a los miembros de su cancillería, e hizo hincapié en su hijo y nieto que son mexicanos. Un ambiente de alegría (con la tristeza oculta) hizo que todos se sintieran muy unidos esa noche. Ahí, los exembajadores de Colombia y Costa Rica, la directora general para América Latina y el Caribe embajadora Socorro, los embajadores de Uruguay, Paraguay, Bolivia, los Rincón, el embajador de Angola, la embajadora mexicana Columba Calvo y la dra. María Amparo Canto, Osvaldo (dueño de uno de los mejores restaurantes argentinos en México) y más, que se despidieron de tan querida amiga. Deseándole mucha suerte en su nueva misión… Y ya que hablamos de la embajadora de Argentina, debo mencionar la espléndida cena que ofreció en su honor y para despedirla, que otorgaron mi amigo, el embajador mexicano Sergio Ley López, que abrió las puertas de su residencia maravillosa para recibir a una veintena de invitados y compartir unas horas de alegría y camaradería, todos conversando en la regia sala principal. Y a la vez de admirar las extraordinarias obras de arte de tan querido anfitrión. Al pasar a la mesa, nos percatamos del riquísimo menú (siempre se come delicioso en esa casa) que disfrutaríamos en unos momentos. Las palabras del anfitrión del gran trabajo diplomático realizado por la homenajeada durante su gestión en México; por su parte Patricia agradeció tan gentil despedida y se refirió a los grandes momentos en México de años antes y los que ha vivió ahora con su familia. Prometió regresar… Y recuerden que todo lo que se mantiene en la mente crece… por ello: habla bien, actúa bien y piensa bien del prójimo… y todo te irá bien.

/arm