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Futuro informático y ciberataques

  • Daniel Ávila Ruíz

Según datos de la encuesta global sobre Delitos Económicos realizada por Pricewaterhouse Coopers (PwC 2016), en México solo 36% de los encuestados cuenta con un plan integral para responder a incidentes operativos por delitos cibernéticos. De hecho, 25% de las organizaciones no cuenta con un plan y 12% ni siquiera tiene intenciones de implementarlo.

Asimismo, el Centro Nacional de Respuesta a Incidentes Cibernéticos de la Policía Federal ha registrado 111 mil 741 incidentes informáticos, de diciembre de 2012 a la fecha.

En ese contexto, el ataque informático del pasado viernes 12 de mayo, que se extendió a más de 150 países y ha dejado alrededor de 300 mil víctimas en todo el planeta, puso en jaque a los sistemas de protección de miles de corporaciones.

México fue el país más afectado en América Latina y el quinto a nivel global. Esto es muy preocupante, sobre todo en la actualidad, dado que es notoria nuestra dependencia al Internet, así como a dispositivos digitales que se utilizan en diversos servicios públicos (agua, luz, salud, administración de justicia, educación, etc.), sin dejar de lado a toda la industria privada y la sociedad civil.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares, realizada por INEGI; en México existen 65.5 millones de personas que utilizan Internet, cifra que representa 59.5% de la población de seis años y más en el país. Otra tecnología en aumento es la telefonía celular, donde más de 81 millones de personas son usuarias de teléfonos inteligentes (smartphones).

Por todo ello los delitos y vulnerabilidad en la red adquieren cada día mayor importancia, pues su incidencia va en aumento y ha puesto en evidencia la falta de preparación a escala mundial para contrarrestarlos. Ante este panorama, es urgente generar acciones que garanticen la seguridad cibernética en nuestro país.

Es conveniente construir una plataforma de protección contra ciberataques, además de protocolos de intervención en ciberseguridad para contener este tipo de amenazas.

Recientemente, esta problemática ha trastocado el tema electoral, pues se sospecha de un hackeo cibernético que pudo haber influido en el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Por ello es necesario hacer especial énfasis en la protección de los sistemas digitales, con el fin de garantizar su confiabilidad, ya que estas acciones serán cada vez más frecuentes.

En abril de este año, se llevó a cabo el taller “Hacia la Estrategia de Seguridad Nacional de Ciberseguridad” donde participaron expertos nacionales e internacionales en el combate a ataques cibernéticos, los cuales propusieron acelerar programas y protocolos de seguridad para evitar daños a los usuarios de
Internet.

Hay que vigilar cómo evolucionan estas recomendaciones y cómo se concretan en políticas públicas; desde el Senado de la República estaré apoyando todo lo referente en materia de ciberseguridad, porque es prioridad tener herramientas para contrarrestar futuros ciberataques.