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Gabriela Mora Guillén

  • Gabriela Mora

Regresión democrática

Sin duda la percepción generalizada en la sociedad es el desaliento, lo cual nos lleva a la confusión y al temor, ante la sensación “o realidad-, de que nos encontramos en uno de los momentos más críticos de nuestra historia en muchos aspectos; sin embargo, concretándonos en materia política y más concretamente a los procesos electorales, la situación es decepcionante y desesperante, toda vez que no hace muchos años, en algún momento, tuvimos fe y algún dejo de confianza en el verdadero nacimiento de la democracia mexicana

Hace varias décadas, se sabía la desinformación a la sociedad por parte del Estado autoritario: simplemente la verdad se ocultaba y los mexicanos eran más desinteresados; fue hasta la década de los 80s cuando comenzaron a surgir liderazgos que llamaron la atención, cuyas ideas y principios denotaban coherencia e intención de trabajar por México, en la mayoría de los casos, independientemente de su ideología -Heberto Castillo, Cuauhtémoc Cárdenas, Manuel J. Clouthier -Maquío-, Diego Fernández de Ceballos, Porfirio Muñoz Ledo, etcétera-, fue entonces cuando los mexicanos comenzamos a despertar, aunado al avance de la tecnología que ha permitido difundir información de todo tipo, prácticamente al momento, aun en contra de la voluntad de nuestros gobernantes.

Pese a todos los asegunes que se presentaron en el camino, al comenzar a ver la alternancia en el poder, primero en Estados y municipios hasta la presidencia con Vicente Fox, se creyó que la democracia era real y que el sistema daría opción para cambiar la vida de México
pero no fue así, y tristemente nos encontramos en uno de los peores momentos ante una profunda descomposición carente de ideas y en la que proliferan las descalificaciones, además del evidente desvío de recursos del Gobierno a las campañas, dudosas aportaciones externas, pero eso sí: cada vez con más partidos dispuestos a entrarle al negocio.

Sin embargo, hemos de reconocer que por muy mal que esté la política, normalmente surgen nuevos líderes que nos dan oportunidad de tener esperanzas, sin omitir por supuesto, la participación ciudadana, como el único instrumento demostrado para vigilar y comprobar el desempeño de las instituciones, lo cual redunda en el bienestar ciudadano.

Vivimos pues, un proceso electoral intermedio con miras a la Presidencia de la República en el 2018. A decir de diversas encuestas, quien hasta el momento lleva una amplia ventaja sobre los escasos candidatos que hasta hoy se vislumbran, es Margarita Zavala -independientemente como candidata del PAN o como independiente-
Quizá tenga un poco que ver en ello la candidatura del Hillary Clinton, aunque lo cierto es que ella -al igual que su esposo Felipe Calderón-, ha tenido muy activa participación en los mítines de los candidatos panistas en los Estados, lo cual seguramente continuará aportando beneficios en su futuro político.

Por su parte, en el PRI, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio se sitúa a la cabeza con una posición equilibrada entre encuestas y medios, Aurelio Nuño, de la SEP, se mantiene equilibrado pero sin un crecimiento importante, y quien comienza a despuntar en forma interesante es José Antonio Meade, de Sedesol.

Respecto al PRD, pese al apoyo de Miguel Barbosa, ha sido un mal mes para Miguel Mancera: las contingencias ambientales con el No Circula y todas sus consecuencias han repercutido muy desfavorablemente, en su imagen para bien de los mexiqueños, y aunque la Ciudad de México no es TODO México, tiene su evidente trascendencia en el país.

López Obrador continúa sin mayores contratiempos su destino, con positivos y negativos como siempre, aunque lo que es de llamar la atención es que considera a Mancera como un peligro real, lo cual demuestra al haberlo convertido en el blanco de ataques.

Lo cierto es que desde hoy, el 2018 nos plantea una gran oportunidad para, como sociedad, exigir un debate real respecto al funcionamiento de nuestras instituciones, para demandar honestidad y trabajo por parte del Poder Legislativo, y como sociedad, para educarnos en materia política: nos corresponde cultivarnos para asumir nuestros derechos y obligaciones con responsabilidad y conciencia, solo así podremos exigir con mayores elementos.

gamogui@hotmail.com