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Gabriela Mora Guillén

  • Gabriela Mora

Si queréis conocer a un hombre,  revestidle de un gran poder…

Pitaco de Mitilene (650 AC-?) gobernante griego.
Derivado del informe parcial sobre el ejercicio de recursos públicos del 2016 de la Auditoría Superior de la Federación que encabeza Juan Manuel Portal, concluimos cifras verdaderamente alarmantes que, aunque lo sospechábamos dada la situación corruptiva que prevalece en nuestro país, nos llevan a ratificar que miles de millones de pesos son robados, despilfarrados o desviados de sus fines originales.

No obstante, la Autoría Superior de la Federación no puede realizar la cantidad de observaciones para correcciones ni denuncias ante el Ministerio Público en todos los casos por lo que, las que proceden, se ven francamente grotescas.

La verdad es que se trata de carencia de controles anticorrupción y óptima administración de las finanzas públicas, cuyos efectos se palpan en la actualidad principalmente en estados y municipios, lo cual nos lleva a una reflexión: ¿En qué momento los gobernadores se convirtieron ejemplos de corrupción en México? ¿Cuándo y por qué se concedió a los ejecutivos estatales el poder pleno para manejar a su libre albedrío la política, la economía y el rumbo de la sociedad de sus correspondientes entidades?

Es ésta la razón por la que algunos de los exgobernadores se encuentran presos ya, y otros más se encuentren prófugos o en funciones aún aunque con serias sospechas por causas como las de desvíos de recursos públicos, lavado de dinero, delincuencia organizada, enriquecimiento inexplicable, etcétera…

La lista es cada vez es más grande, aunque hemos de reconocer que no contempla solo gobernadores: incluye funcionarios públicos federales de todos los niveles y alcaldes… Lo cierto es que cada que se acerca el fin de un gobierno estatal surgen acusaciones de desvío de recursos, además de que al inicio de las campañas electorales surgen rumores de los que derivan desvíos y atropellos cometidos durante su gestión; algunos se confirman mediante el proceso de investigación y en nuestros tiempos y para fortuna de todos, procede el encarcelamiento; no obstante, en algunos otros casos se trata de chismes estratégicos cuyo objetivo es dañar imágenes políticas previas a los comicios.

Hoy simplemente tenemos los casos más sonados: Jesús Duarte, exgobernador de Veracruz, preso en Guatemala y en proceso de extradición; Roberto Borge, exedil de Quintana Roo, preso en Panamá e igualmente en proceso de extradición; Tomás Yarrington, de Tamaulipas, en Italia alargando el proceso para que nuestra justicia lo pueda enjuiciar; Rodrigo Medina, de Nuevo León, se ha salvado de la cárcel gracias a la audacia de sus abogados; Guillermo Padrés, de Sonora, preso en compañía de su hijo; Luis Armando Femat, de Aguascalientes, en proceso…

Para bien de México, los tiempos han cambiado y la sociedad ya exige a sus mandatarios honestidad, ética y vocación de servicio; no obstante, en todos estos casos y muchos más, la ambición ha superado al miedo a la justicia e incluso han acarreado a mucha gente cercana a ellos, familiares, amigos y colaboradores, que terminan como cómplices e igualmente delincuentes.

Indudablemente la Auditoría Superior de la Federación habrá de pugnar por simplificar y alcanzar mayores facultades, de manera que resulte más sencillo enviar al Ministerio Público a funcionarios incompetentes o corruptos: sus alcances son loables pero muy insuficientes en tanto no veamos en la cárcel a quienes abusan de sus puestos para enriquecerse, para delinquir, para cometer excesos de todo tipo y reivindicar el daño causado a la sociedad…

gamogui@hotmail.com