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Ganó Del Mazo, ahora a cumplir

  • Jorge Galicia

Tal como lo señalaban la mayoría de las encuestas para la elección por la gubernatura del Estado de México, se cumplió el presagio: ganó Alfredo Del Mazo, candidato de la alianza PRI-PVEM-Nueva Alianza y PES. Y es que, aunque con porcentajes mínimos de diferencia, casi todos los pronósticos hablaban de una votación cerrada y también coincidían en que al final la balanza podría tener una inclinación, aunque ligera, hacia el lado priísta.

Aquí lo dijimos de manera anticipada, “ganará Del Mazo, porque es el más conocido y, sin duda, es el que cumple con el perfil adecuado para ser gobernador” y  aunque sus adversarios siguen impugnado el triunfo, por el hecho de haber ganado con ventaja de alrededor de 3% de los votos emitidos sobre su más cercano competidor, nos queda claro que en democracia se puede ganar o perder hasta por la diferencia de un voto.

Se ganó, y por partida doble. Ganaron las propuestas y el perfil profesional de Del Mazo, pero su partido, el PRI, también lo hizo porque aunque en estos tiempos el priísmo no pasa por su mejor momento, y al igual que el resto de los partidos goza de descrédito y desencanto entre la población, un triunfo con muchos votos no era lo importante, menos cuando en una competencia reñida los votos se fragmentan y cualquiera de los participantes puede ganar.

Considerada como la joya de la corona en la jornada electoral del domingo pasado, por ser la entidad con mayor población (más de 16 millones de habitantes) y contar con un padrón de más de 11 millones de electores, el triunfo tricolor adquiere relevancia especial si consideramos que también es la entidad con el presupuesto más alto, donde anualmente se manejan arriba de los 250 mil millones de pesos.

De ahí tal vez el interés político de los demás contendientes en querer anular el proceso, saben que a ciencia cierta la votación alcanzada, por muy alta que ésta haya sido, se les puede reducir o esfumar y hasta hacer más fuerte al ganador si éste hace un buen trabajo al frente de la casa de gobierno.

En términos de manejo de presupuesto, el recurso aludido parece ser mucho, pero la realidad nos dice que los problemas en tierras mexiquenses son mayores y ahí es donde el nuevo gobernante tendrá que echar toda la carne al asador, porque en materia de inseguridad y combate a la corrupción el presupuesto ayuda, pero está visto que cualquier recurso será insuficiente si no hay voluntad política para acabar con ese cáncer social que tanto lacera a los mexiquenses.

Es cierto, la alta votación que recibió el partido que quedó en la segunda posición son números para reflexionar entre el priísmo, y el asunto no se debe minimizar o tratar de soslayar, pero una vez instalado en la silla de gobierno Del Mazo tendrá que gobernar para todos, no importan que los votos instalados en la oposición tengan un significado de hartazgo y rechazo social, lo que sigue para el ganador es aterrizar las promesas de campaña y afinar propuestas en combinación con la demanda ciudadana.

También es cierto que en el camino los contrarios seguirán en campaña, una y otra vez intentarán torpedear el destino del gobierno en turno, pero eso ya no es extraño en nuestra democracia, aquí lo importante es no distraerse con situaciones políticas que no sean para atender las necesidades de la gente, porque vaya que hay mucho que hacer y en ello se requiere tiempo completo. Así que, a lo que sigue, a cumplir.
jorgelgalicia@yahoo.com.mx