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Género vuelve por sus fueros a SCJN | Jorge L. Galicia |

  • Jorge Galicia

fines del año pasado se dio un debate interesante al interior de la Suprema Corte de Justicia de la nación, ya que los ministros tenían que renovar la titularidad del poder judicial el día 2 de enero de 2015, donde nueve de ellos estaban en posibilidades de competir, el número diez había fallecido recientemente y el 11, el presidente en funciones, no podía contender porque ningún titular puede ser reelecto para el periodo inmediato. Al final Luis María Aguilar Morales fue electo presidente de la SCJN.

Pero la controversia no fue por la sucesión misma, que ya de por sí se tornó interesante por la inscripción de seis ministros y en la sesión solemne de la elección sus integrantes se vieron obligados a realizar varias rondas hasta que uno de ellos obtuvo el mayor número de votos. No, el debate interno y externo lo generó la candidatura de la ministra Margarita Luna Ramos, los otros fueron Luis María Aguilar, Jorge Pardo, Arturo Zaldívar, Fernando Franco y Alfredo Gutiérrez Ortiz.

Repito, más allá de la etapa de negociación y cabildeo político entre pares, del número de contendientes y de las propuestas de cada uno, lo que de alguna manera despertó mayor interés entre la opinión pública fue la participación de una mujer, Margarita Luna Ramos, y de quien aún se sigue hablando por su destacada carrera dentro del poder judicial y lo mismo se refieren a dicha magistrada por su impresionante trayectoria al interior de ese organismo, sea como mecanógrafa o por su desempeño como jueza de distrito, magistrada de circuito, magistrada electoral y consejera de la Judicatura Federal. Toda una vida en el terreno jurídico.

Por aquellos días se habló de la posibilidad de que la SCJN tuviera por primera vez como titular a una mujer después de 200 años de haberse constituido dicho organismo judicial. No fue así, los votos del sexo masculino se impusieron y los vientos de cambio nunca llegaron a los tribunales, el discurso por la equidad de género quedó en medio de los miles de archivos que componen la ciudad judicial.

Hoy el tema de género en la SCJN ha vuelto por sus fueros. Ante el inminente relevo de dos magistrados que concluyen sus encargos el último día de noviembre próximo, Olga Sánchez Cordero y Juan N. Silva Meza, se ha generado todo un movimiento no solo para que los magistrados sustitutos posean carrera judicial sino que –defienden las mujeres- las ternas sean todas del sexo femenino.

Y tal vez haya razón. En total son once integrantes, de las cuales hay dos mujeres magistradas, con la salida de Sánchez Cordero solo quedaría Luna Ramos, pero no se trata de un asunto de sumas y restas, no, se trata de reconocer que los tiempos han cambiado, que las mujeres se han ganado a pulso espacios en campos diferentes y en la carrera judicial hay trayectorias amplias que deberían ser consideradas para los cargos que pronto quedarán vacantes, eso en lugar de currículos ajenos a los tribunales del país.

Aunque en esta ocasión no serán los ministros los que propongan, ni las redes sociales, ni los líderes de partidos políticos, ni los medios de comunicación, sería saludable que las peticiones de las mujeres en torno a este asunto no se echarán en saco roto. He dicho.

jorgelgalicia@yahoo.com.mx