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¿Gigante? / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

En la última década se ha dicho que Brasil es el “gigante de América”. Con la afirmación se relegó a México y dejó de ser el líder del hemisferio. El crecimiento económico del amazónico país, doblaba el del nuestro. Los inversores voltearon hacia el sur y de reojo lo hacían al norte.

Sin embargo, mientras México ha crecido mediocremente si se quiere Brasil vive recesión. El desempleo avanza y la pobreza se multiplica, al tiempo que a Dilma Vana da Silva Rousseff se le desmorona su Gobierno. Luiz Inácio Lula da Silva, el obrero que llegó al poder y dejó sucesora, ha sido imputado junto con un numeroso grupo de sus excolaboradores, sobre todo de Petrobras. México, con toda la corrupción e impunidad de que se le acusa, va pian pianito hacia un crecimiento del PIB, que según datos del Fondo Monetario Internacional, será el mayor de América Latina.

Podrá decirse, como se ha dicho, que el modelo económico mexicano se agotó y no corresponde a las necesidades de la globalización. Sin embargo, las reformas estructurales impulsadas por este Gobierno y que eran de suma importancia, colocan al país en el camino que podría llevarlo a recuperar el liderazgo latinoamericano.

Quedan escollos por superar. Problemas políticos que se atraviesan enviados desde el exterior. Situaciones complejas inéditas. Todo en su conjunto, no obstante, en vías de vencer.

De ahí la importancia de mantener el paso y que los inversores fijen la mirada en el Nuevo México.