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Gobierno de coalición o Gobierno de colisión

  • Pedro de León Mojarro

De Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se puede decir muchas cosas, tiene clientes para hablar bien y para hablar mal de él.

En la actual coyuntura, es el político más controvertido, sobre todo la posibilidad real que representa su llegada a la Presidencia de la República.

De lo expresado en su libro que presentó en diciembre pasado: “2018 LA SALIDA: Decadencia y renacimiento de México”, hay convergencias y divergencias.

La divergencia mayor es ante la frase reiterada del “Gobierno Democrático”. Morena puede ser todo menos democrático.

Pero en esta entrega deseo hablar de dos coincidencias que por sí solas, dan para elegir presidente a cualquiera que se comprometa con hacerlas realidad.

Me refiero a las propuestas de combate a la corrupción y la impunidad, así como a la atención a los jóvenes. Dos medidas que dan por mucho para recuperar la confianza en las instituciones y a la vez generar un mejor ánimo social.

Es prácticamente unánime la demanda de recuperar el Estado de Derecho en la aplicación de la justicia, así como enfrentar la inseguridad desde sus causas. Una de ellas ha sido el abandono y la exclusión de los jóvenes.

Dice AMLO en su libro:

“Ojalá nunca olvidemos que la corrupción genera pobreza, frustración, odios, violencia, desintegración familiar, descomposición social y desigualdad. Por el bien de todos, el distintivo del México del futuro debe ser la honestidad.”

Propuesta en la que seguramente todos coincidimos, pero en los hechos muy poco hacemos; no hay mucho que agregar, solo tomarle la palabra, a él y a todos los presuntos candidatos a la Presidencia de la República.

Respecto de los jóvenes afirma:

“Por humanismo, justicia y seguridad, es urgente incorporar a los jóvenes al trabajo y al estudio.”

“Al tener estos jóvenes una ocupación (en el trabajo, la escuela) se les alejaría de actividades antisociales, se alentaría la recuperación del tejido social, se fortalecerían el sentido de pertenencia a la comunidad y los valores de cooperación, respeto y responsabilidad”.

En anteriores entregas he expresado que el tejido social y la desintegración familiar que hoy padecemos, se originaron entre otras cosas, en la indiferencia y el abandono a nuestros hijos, porque son ya varias generaciones de jóvenes excluidos ante la falta de oportunidades.

Las propuestas de AMLO, incontrovertibles, el problema es el ¿cómo?, sobre todo ante la decisión de calificar a todos los que no coinciden con él como “la mafia en el poder”.

Las elecciones de Francia constituyen una lección para México, ante la emergencia de nuevas conformaciones políticas, los partidos tradicionales (Republicano y Socialista) quedaron excluidos de la segunda vuelta.

De no existir esta opción ¿cómo se gobernaría ese país? con votaciones de 23 por ciento, 22 por ciento y 19 por ciento.

En el caso de México es incuestionable que no solo para la competencia electoral sino, sobre todo para gobernar se vuelven imprescindibles la Segunda Vuelta y el Gobierno de Coalición.

No hacerlo es condenar a México a un sexenio perdido más, con el agravante adicional de las cada vez más fuertes amenazas de ingobernabilidad que vivimos.

Y si ustedes no tienen inconveniente, lectora, lector queridos, nos leemos el próximo jueves.
P.D. EN 2018 AMLO podrá ganar, pero no gobernar. La disyuntiva es Gobierno de Coalición o Gobierno de Colisión.
27 de abril 2017
*Miembro de Unidos Podemos A.C. ZACATECAS

Fb: Pedro de León Mojarro

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