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Gobiernos de coalición, alternativa viable

  • Marco Bernal

El escenario previsto para las elecciones de 2018 plantea la gran posibilidad de tener una contienda áspera y con una fragmentación del voto sin precedente. Ante este escenario, se han formulado alternativas para evitar un conflicto postelectoral o una parálisis legislativa, como la segunda vuelta o la formación de gobiernos de coalición. Estas propuestas están pensadas para garantizar una mayoría en el Congreso que trabaje de forma coordinada con el próximo presidente.

A partir de 1997, los gobiernos federales no han contado con mayorías parlamentarias que apoyen sus programas de gobierno. Lo anterior se debe a los incentivos que tienen los partidos de oposición. Éstos capitalizan políticamente los errores de la administración, por lo que no se ven motivados a colaborar con el presidente, generando parálisis legislativa y crisis de gobernabilidad. Para superar esta situación se han planteado nuevas prácticas electorales y políticas.

Una alternativa es la segunda vuelta electoral, la que aseguraría que el presidente sea votado por una mayoría. Esta conduciría a los partidos políticos a realizar negociaciones y generar acuerdos entre ellos. Sin embargo, el tiempo político no alcanza para realizar los cambios constitucionales necesarios para que ésta sea una opción viable para las próximas elecciones
presidenciales.

La otra alternativa es la creación de gobiernos de coalición. Los defensores y promotores de ésta propuesta, consideran esta práctica como un instrumento que permite alentar el ejercicio de la responsabilidad política, en caso que las elecciones no generen mayorías parlamentarias. Esta responsabilidad política se generará entre partidos y actores, quienes estarán motivados por la oportunidad de participar en el gobierno y sumar sus propuestas a las acciones del mismo, a pesar de no haber ganado la elección.

Esta propuesta mejorará la percepción de legitimidad del gobierno y los representantes políticos, evitará la polarización del voto y facilitará la generación de acuerdos en el Congreso de la Unión. Los gobiernos de coalición, también, son una oportunidad para aumentar la sustantividad de la pluralidad política en las negociaciones y llevar un mayor número de intereses sociales a la agenda política y al trabajo legislativo.

El sistema político presidencial en México es obsoleto para responder a los intereses de todas las personas, así como para atender sus demandas. Se han conformado gobiernos que no representan a la mayoría, y por el contrarío, han llevado los intereses de minorías a la agenda pública. Es necesario que cambie esta situación, que cambie el régimen político, para fortalecer la democracia y garantizar la gobernabilidad y se debe hacer a partir de acuerdos políticos viables, con visión a largo plazo.