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Gracias, HAARP / Satiricosas / Manu Dornbierer

  • Manu Dornbierer

El susto fue mayúsculo. No se hablaba de otra cosa más que de

, el mayor huracán que se había detectado EN EL PLANETA, EN TODOS LOS TIEMPOS Y EN TODOS LOS OCÉANOS. Y se mostraban imágenes aterradoras de lo que podría suceder. Las fotos del ojote del huracán eran bellas e impresionantes. La inmensa Patricia, no había duda, iba a cargar hasta con la Sierra Madre Occidental, protectora de México. Los puertos de la costa de Jalisco y de Nayarit serían las nuevas Sodoma y Gomorra. Desaparecerían como las ciudades bíblicas, quien sabe si por las mismas razones, pero en todo caso con igual eficacia dada la furia de Zeus y su naturaleza desatada contra los pecadores mexicanos.

Los meteorólogos más picudos de Estados Unidos, como Robert Rogers de la Oficina Nacional “de huracanes”, dijeron que estaban atónitos y que nunca habían visto algo como Patricia, que en unas horas se convirtió de tormenta tropical, en el más gran huracán con vientos de 322 kilómetros por hora:

“El huracán Patricia, que amenaza actualmente a la costa oeste de México, con la posibilidad de un impacto catastrófico, se intensificó a un ritmo que está entre los más rápidos que los científicos han visto en todo el planeta Tierra. La tormenta pasó de tener vientos de 95 km/h a 322 km/h en tan solo 30 horas.

“La tormenta tocará tierra en la tarde/noche del viernes en UNA REGIÓN POBLADA de la costa del Pacífico mexicano, POTENCIALMENTE DESTRUYENDO POR COMPLETO CENTROS TURÍSTICOS y cualquier otra cosa en su camino entre puerto Vallarta y Manzanillo. La tormenta podría ganar o perder fuerza antes de azotar la costa, pero es probable que aún sea un huracán de categoría cinco al tocar tierra, lo que podría traer una combinación catastrófica de inundaciones, fuertes vientos y lluvias torrenciales… Un periodo de rápida intensificación fue pronosticado por la mayoría de los modelos de predicción de huracanes, aunque ninguno de ellos anticipó la increíble ferocidad que la tormenta alcanzaría”.
Buena organización

Ante tan catastrófico panorama, el presidente Peña Nieto se puso las pilas y dio la orden pertinente: Abusados, ni un muerto más en este país (de éstos evitables). Y tuvo razón. Ya de muertos estamos hartos. ¡Con los que nos recetaron Calderón y los cárteles basta para buen rato en el “país cementerio”, como nos llamaban los suramericanos en el pasado sexenio! Mandó a sus secretarios a diferentes regiones para que se cumpliera el mandato, seguramente con la promesa de cese inmediato y corte de orejas si no lo lograban. Los hoteleros temblorosos por la anunciada catástrofe de los centros turísticos limpiaron en un dos por tres su zona. No les dolió el codo para contratar camiones que hicieron más de 10 horas de trayecto a Guadalajara en circunstancias difíciles (no todos cupieron, afortunadamente mi hija sí)
Pero “el huracán” tuvo piedad

Mientras tanto, en twitter circulaba por el mundo el mayor hashtag -una etiqueta o hashtag (del inglés hash, almohadilla o numeral, y tag, etiqueta) o sea, una cadena de caracteres formada por una o varias palabras concatenadas y precedidas por una almohadilla o numeral (#). Es, por lo tanto, una etiqueta de metadatos precedida de un caracter especial con el fin de que tanto el sistema como el usuario la identifiquen de forma rápida- jamás visto también, que decía “Pray for Mexico”.

Y muchos juran que fue la fuerza de la oración mundial la que evitó que la trayectoria de Patricia fuese la prevista. Que Vallarta se salvó y que el huracán entró por lugares menos habitados de Colima y Jalisco. Y sin dejar de hacer daño, no fue lo previsto.

No es cuestión de negar el poder de la oración, pero creo que al que ablandó la preocupación mundial por México fue a nuestro viejo conocido en este espacio HAARP, remember, cuya base de transmisión se encuentra en Gakona, Alaska; donde una red de 180 antenas instaladas sobre una superficie de 14 kilómetros cuadrados, dirigidas al cielo, operan como un potente radiotransmisor de alta frecuencia capaz de producir 10 megavatios de potencia y modificar la composición la capa de la ionósfera, situada a 50 kilómetros sobre la superficie terrestre.

En el pasado, no hubo la menor duda de que HAARP fue culpable del terremoto de Haití y de Chile -amenizado con huracán-, precisamente cuando Hillary Clinton impuso a su cuate millonario, Piñeiro, como presidente de Chile, y ya hasta le tenía barcos gringos para prestar ayuda a los damnificados de algo que aún no sucedía. Todos los que se meten con USA o le estorban están en la mira y les puede caer el HAARPAZO.

Hoy circula el siguiente mensaje: “La Red de Información Humanitaria para América Latina y el Caribe (RedHum) identifica a Bolivia como una especial zona de desastre climático en Sudamérica, con aproximadamente 200 mil habitantes damnificados en áreas agrícolas devastadas por un colapso sin precedentes de las cuencas fluviales en todo el territorio boliviano, con decenas de fallecidos. Pero también destaca similar situación en Brasil, Perú, Paraguay, Argentina, Ecuador, Uruguay. Fabriz’zio Txavarria Velásquez, miembro del Centro Nacional de Investigación en Ciencias de Bolivia (Cenic-B), asegura que esta ola de inundaciones en Sudamérica coincide con las señales de intensa actividad, durante el mes de enero, en las antenas del HAARP, un disparador de ondas electromagnéticas, con sede en Alaska, que tendría el poder de alterar el clima en puntos específicos del planeta.

El HAARP, High Frequency Active Auroral Research Program = “Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia”, se creó en 1990 “para monitorear las variaciones de ondas dentro esa sección de la atmósfera, llamada ionósfera, que absorbe los rayos ultravioletas del sol, transformándolos en iones y electrones, transmisores de ondas radiales y telúricas, que pueden modificarse artificialmente con descargas electromagnéticas para compactar y re-direccionar esas ondas con fines diversos”.

Así las cosas, gracias HAARP por haber “re-direccionado” a Patricia ¿Fue la oración mundial la que le tocó el corazón a los que mandan en HAARP, los militares gringos, o hubo “moche” de México? ¿Qué más les vamos a regalar para que no sigan fregando?

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