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¡Grito en el cielo!

  • Gabriela Mora

Ante los insultos y desvaríos de un incoherente Donald Trump que cada día ratifica su ignorancia política y quizá su estrecha visión de empresario, no queda más que evocar más que nunca quizá, la célebre frase de Benito Juárez: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz…”

Evidentemente los mexicanos queremos paz, el hecho de que el loco de arriba busque pelea no implica que vayamos a la guerra; muy por el contrario, indignados, vapuleados pero con gran orgullo por ser mexicanos, ha llegado la hora de “desprendernos del cordón umbilical” que, según Trump, tanto daño les ha causado a los estadunidenses, voltear los ojos a otro lado y dedicarnos a chambear y negociar con el resto del mundo -que es la mayoría-, y demostrar nuestra capacidad de afrontar los problemas, aun con un orate al mando del país vecino… a nuestros paisanos que viven allá, mucha suerte y nuestro apoyo en la medida de las posibilidades, durante al menos los próximos cuatro años venideros.

Lo cierto es que, por primera vez en cuatro años de su administración, el presidente Enrique Peña Nieto recibe el apoyo de la mayor parte de la sociedad mexicana en el momento mismo en que anunció la cancelación de su visita al otrora “visitante distinguido” que como candidato tanto daño causó… Seguro que Peña y sus huestes –Videgaray incluido y al que le falta mucho por aprender-, habrán comprendido ya que “ni con su perro se la ganaban” a un loco como él, y comprenderán más que nunca la posición de Claudia Ruiz Massieu, ante su pública negativa –finalmente trascendió-, a hacerle segunda al entonces aún candidato republicano.

Así pues, se dan los tiempos para un nuevo modelo político y  económico para México  en el que mucho hay por hacer respecto al mercado interno, y mucho más aún por la diversificación de exportaciones, dado que es evidenteque el Tratado de Libre Comercio para América del Norte se modificará de manera desfavorable para México (o incluso se cancelará), máxime en estos tiempos en que  las erróneas medidas  económicas respecto al incremento de precios en gasolinas, gas y electricidad se dejan sentir drásticamente en el bolsillo de los mexicanos:  tan solo durante la primera quincena de este año, la inflación medida a través del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), obtuvo un 1.51 por ciento, lo que representa hasta hoy una tasa de inflación anual de 4.78 por ciento,  muy por arriba del  estimado del Banco de México que indicaba una tasa de 3 por ciento, más menos un punto porcentual.

El caso es que, dadas las presiones del exterior,  no hay más remedio que echarnos a andar: México tiene que diseñar un nuevo modelo económico, máxime ante la visión del secretario de Economía, Idelfonso Guajardo, quien ha afirmado que es posible prescindir del TLCAN, ante todo se debe hacer  respetar la soberanía, el Estado de Derecho y los derechos humanos.

Poco después de la cancelación de la visita de su homólogo mexicano, Trump aseguró durante un evento con el Partido Republicano que él y Peña Nieto acordaron cancelar su reunión del próximo martes luego de la negativa del Gobierno mexicano de aceptar pagar por el muro fronterizo de más de 3 mil kilómetros que el mandatario de EU busca construir. “Ese encuentro no tendrá lugar hasta que México trate al país con respeto”, aseguró el empresario. Lo mismo se puede decir de manera inversa, y con mucho más sentido. El hecho de que Peña Nieto no quiera ir a la reunión no habla más que de la dignidad de los mexicanos, la cual ha quedado intacta en esta ocasión.

Respecto al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN),  aseguró que es un acuerdo “terrible”, un “desastre total”, que le cuesta a su país 6 mil millones de dólares: “No permitiré que nuestros contribuyentes paguen el costo de este Tratado, uno que debimos renegociar hace mucho tiempo”, añadió Trump.

Evidentemente, la estrategia de las autoridades mexicanas  ante Donald Trump y el Gobierno de Estados Unidos deberá considerar la participación de expertos, académicos, líderes sociales y políticos ligados a los temas fronterizos y económicos, y hoy más que nunca la sociedad mexicana debe mostrarse unida independientemente a la ideología partidaria… Imposible para Donald Trump deslindar su odio y actitud dictatorial hacia México: se trata de un loco empresario fascista  que nada sabe de política, diplomacia y humanidad. Por mi parte os invito a los, como mexicanos, a fomentar la economía mexicana, consumiendo en tiendas nacionales productos hechos aquí mismo. Que lo hecho en México sea de México.
gamogui@hotmail.com