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Guante o traspasos: El “Key Money” en la avaricia del hombre | Espiral de conductas | Norma L. de Payro

  • Espiral de conducta: Norma Le Payro

No todo lo que brilla es oro (frase popular)

De acuerdo con la web: colegio de evaluadores.com, el guante o traspaso, mejor conocido como el “Key Money”, es una contraprestación del sector inmobiliario en los conocidos centros comerciales, son locales que ya cuentan con una acreditación comercial, además, por su ubicación y el flujo de gente, muestra una viabilidad hacia el éxito del negocio. Han llegado a cobrar por guante 11 mil dólares por metro cuadrado. Un concepto muy claro para quienes les funciona, pero un sutil aviso, de que ser arrendatario ya no es redituable, prácticamente se puede decir que hoy en día, las rentas comerciales ya no se conforman con un margen de utilidad, sino ahora quieren ganancias del producto del arrendatario. Una conducta del hombre que empieza a tomar sus víctimas sin piedad y con una avaricia desbordante. De acuerdo con la revista electrónica bibliojurídicas Unam, con el tema: “Derecho comparado” de Juan Luis González Alcántara, describe que en la antigüedad romana, el arrendamiento era identificado como Locatio, se daba solo para esclavos y animales, no fue hasta el siglo II a.C. que inició la renta de tierras. En México, llega a través del derecho de los españoles, y es en 1871 cuando se elabora el código civil, descrito por Antonio de Jesús Lozano en materia de arrendamiento. Después de la segunda guerra mundial, en México la economía mejora, permite altos niveles de vida, se prolonga la longevidad y la salud, lo que propicia un desbordamiento demográfico y una alta demanda de vivienda, por lo que políticas mexicanas dieron protección a la clase trabajadora y en 1942, siguiendo el modelo en otros países, se congelan las rentas hasta 1951.

LAS CONDUCTAS de avaricia suelen acabar con la economía familiar.

LAS CONDUCTAS de avaricia suelen acabar con la economía familiar.

Miguel García Colorado describe que el resultado de las rentas congeladas, durante más de 40 años, ha sido negativo y puede decirse que los inquilinos, arrendadores y la sociedad han perdido. Y tuvo razón de esta negatividad, ya que, al parecer, la avaricia se abrazó a esta modernidad, estos antecedentes han creado caminos, donde en la actualidad, el arrendamiento comercial ha tomado un comportamiento inimaginable en este siglo XXI. En la actualidad, las grandes, medianas y pequeñas plazas comerciales están aniquilando los horizontes y la salud emocional de seres humanos que están en la búsqueda de invertir sus ganancias en un local comercial. En diversas plazas y centros comerciales de la Ciudad de M{exico se habilitó con gran fuerza pagar un “Key Money”, así como el pago de un porcentaje de las ganancias del producto del arrendatario, sumado a pagar la renta, la cuota de los depósitos para cerrar contrato y los impuestos, y por si fuera poco, si no hay aval, conseguir el pago de una afianzadora. Una suma económica alta para rentar un local comercial. Expertos en conducta afirman que algunos arrendadores sin escrúpulos, se han aprovechado de lo anterior, para captar víctimas, y cuando estas ya están en el arrendamiento, se dan cuenta de que solo ganan para el arrendador. Especialistas sugieren documentarse sobre los aspectos inmobiliarios y la realidad social, para evitar consecuencias de abusos, impactos en la salud como depresión, trastornos de ansiedad o hasta pensamientos suicidas por estos eventos. Rentar un local comercial es tener un margen de utilidad, una fuente de ingresos y un bienestar familiar. No te dejes deslumbrar.

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