imagotipo

Guerra caliente, no fría / Satiricosas / Manu Dornbierer

  • Manu Dornbierer

“Los brutales atentados perpetrados en París el pasado 13 de noviembre buscaban instaurar un clima y un régimen de terror entre la población, levantando muros de sospecha y odio entre vecinos, quebrando la vida en comunidad e instaurando la política del miedo en nuestro día a día. Si la respuesta a la barbarie pasa por suspender derechos, recortar libertades y encerrarnos en casa, la victoria del terrorismo será total. Si al dolor por las víctimas inocentes se responde provocando más dolor a otras también inocentes, la espiral será imparable. Si buscamos culpables entre nuestros vecinos y vecinas por el simple hecho de vestir o pensar diferente, si criminalizamos a quienes huyen precisamente de ese mismo horror, estaremos contribuyendo a apuntalar los mismos muros que el fanatismo quiere crear. No podemos permitirlo.

El fanatismo terrorista del Daesh (ISIS) es funcional y retroalimenta al fanatismo racista europeo, mientras nuestros gobiernos practican recortes de derechos sociales y libertades fundamentales, xenofobia institucional y bombardeos indiscriminados, que se han demostrado ineficaces. Nos negamos a participar en el falso mercadeo entre derechos y seguridad. Aquí, en París, en Iraq o en Siria, son los pueblos los que ponen las muertes mientras unos y otros trafican con influencias, armas e intereses geoestratégicos. El odio fanático de unos no puede esgrimirse como justificación para nuevos odios. Nos negamos a ser rehenes del odio, el terror y la intolerancia, eso sería claudicar ante el terrorismo”.

Estos son los primeros párrafos del manifiesto de CIAR (Boletin@ciaramc.org)el sitio cibernético español cuyo lema es “Armas contra las Guerras”. Invita a firmarlo a los terrícolas conscientes (espero que sean lectores) de los graves peligros, que en muchos sentidos hoy enfrenta la humanidad globalizada.
Elocuente golpe a Rusia

Indudablemente el derribo por cazas turcos del avión ruso, que en su último vuelo sobrevoló 30 segundos territorio turco, es un golpe a una posible coalición internacional contra el violento Estado Islámico y más aún la cínica declaración turca al respecto: ellos están bombardeando “a nuestros hermanos musulmanes”, refiriéndose a los yihadistas. Altaneramente Turquía, miembro de la OTAN, ergo aliada de los países europeos occidentales y Estados Unidos, sobre todo, declara su apoyo y “hermandad” al abatir un avión destinado a bombardear las instalaciones yihadistas, mismas que según la periodista argentina Stella Calloni, de Prensa Latina, ha tenido buen éxito al destruir los rusos 40 por cientode los puntos importantes de Daesh y hacer retroceder hacia la frontera turca a los milicianos.

Y el presidente de USA, Obama, en la reunión que tuvo con el presidente de Francia, Hollande, declara “inocentemente” que “Turquía tiene derecho a hacer respetar su espacio aéreo”. Por fin ¿están los gringos contra los yihadistas, cuyo arranque apoyaron, o simplemente y como siempre contra los rusos?

En cuanto al presidente turco, Erdogan, también se esconde tras una falsa bandera. Los que le preocupan son los kurdos que quieren ellos también ¡ya sería hora! tener su propio país kurdo, en lugar de ser parte de otros que los traen de un ala. En 1995, pasé unas semanas en Bagdad, invitada al 7º Festival de Babilonia, como cientos de periodistas libres del mundo, y tuve ocasión de platicar con una familia kurda sobre el tema en un hospital de niños con leucemia a raíz de que los malditos bushistas soltaron uranio enriquecido sobre Iraq. Nuestra foto común está en mi libro “Iraq entre dos Guerras”, de venta en Sanborns y en las librerías de El Sótano en México y muy pronto estará en tiendas cibernéticas de 83 países. Es importante que la gente entienda como trataron a Iraq los gringos y porqué se creó el temido Estado Islámico a la muerte de Saddam Hussein, aunque ya nadie menciona el apellido BUSH. El jefe de la familia kurda, el padre, hablaba inglés y conversamos sobre “el deseo de los kurdos de tener su país”. Asimismo, me aseguró que Saddam Husseìn “los trataba bien” aunque lo acusaran de genocida. Pobres kurdos, otros a los que les roban su país ancestral las metiches e interesadas potencias.
El turco Erdogan

El presidente de Turquía, es además muy egocéntrico. Quiere ya estar en primera fila con los grandes de la OTAN, encabezados por Estados Unidos _ por cierto fue la CIA la que inventó esa magnífica asociación de países destructores de otros – . Erdogan le hace a Obama el trabajo sucio de tirar abiertamente un avión ruso. Hay que recordar que Turquía es un Estado heredero del gran Imperio Otomano (1299-1923) que sometió a la Europa mediterránea. Fue un estado multiétnico y multiconfesional, posiblemente el de mayor duración del planeta. Anteriores gobernantes turcos le coqueteaban a Occidente, pero Erdogan no ¡aunque sea su país miembro de la OTAN! Ha vuelto a reislamizar Turquía, si se puede decir. La ha convertido en miembro del “bureau” internacional de los Hermanos Musulmanes que trata de borrar todo lo que huele a Occidente y destruir todo vestigio de la obra de modernización, dentro de un espíritu laico, de Mustapha Kemal y sucesores.
El francés Hollande, la alemana Merkel y el ruso Putin

El presidente de Francia, Hollande, se reunió esta semana, después de haber estado con Obama, con su pares europeos, pero no logró, era lógico, que Putin se doblegara ante las exigencias de Obama para una alianza común contra Daesh (ISIS), aunque si refrendó su vieja alianza con Francia, dañada por el asunto de los barcos Mistral, que posiblemente Obama le ordenó a Hollande.

La manzana de la discordia en Siria, como se sabe, es el presidente Bashar el Assad un hombre que tiene tiempo en el poder, sí pero que ha logrado que Siria sea un país moderno y no confesional. Por si no se recuerda, también Saddam Hussein era un “modernizador” musulmán, pero su pecado fue resistirse a los caprichos de los Bush. No es que fuera un santo ni mucho menos, pero impulsó un Iraq más moderno que sus vecinos y lo que lo separó de sus antes amigos Bush fue querer “salirse del dólar” y vender el petróleo de Iraq, SU petróleo, en la divisa que le diera la gana.

Putin apoya al presidente de Siria, igual que Irán, ese mismo al que quieren tumbar los gringos so pretexto de “democracia” para variar. Assad puede considerarse, con todo y sus circunstancias, un hombre de izquierda y los gringos ellos, como lo hemos visto a lo largo de la vida en América Latina, solo apoyan a los dictadores de derecha o a presidentes que se eternizan en el poder, no importa, pero deben estar a su servicio. Los gringos han armado con mercenarios de la CIA a la oposición contra Assad y acusan a Rusia de bombardearlos. Miles de personas huyen de su país hecho trizas por unos y otros.

Total, este nudo gordiano – que tiene además otros nódulos, por ejemplo lo que se hizo en Libia contra Gadafi – tiende a crecer y a llevar al mundo al caos de una guerra dantesca, producto altamente inflamable del choque del intratable fanatismo islámico con los intereses económicos básicamente anglosajones, opuestos a las metas de una Rusia capitalista. Por otra parte, la lógica lucha de países europeos contra una literal invasión agresiva de sus territorios e instituciones, y muy de lado, los árabes riquísimos que no reciben a sus hermanos musulmanes. Finalmente dos ganones muy especiales: los conocidos fabricantes de armas y por supuesto los lejanos y muy a salvo de protagonismos y agresiones, los miembros del relativamente anónimo Gobierno Mundial.
Manudornbierer.blogspot.mx