imagotipo

Hacia la nueva República

  • Angelica de la Peña Gomez

Por Angélica de la Peña Gómez*

En días pasados, por iniciativa de la senadora Dolores Padierna, coordinadora del GP del PRD, se realizó un homenaje a la maestra Ifigenia Martínez. Se refirieron distintas y trascendentales etapas de su vida académica y como luchadora por la democracia y contra el autoritarismo. Ifigenia nos enorgullece por haber sido la primera Senadora del PRD.

Formó parte de los priístas que, con Cuauhtémoc Cárdenas a la cabeza, se inconformaron con el proceso interno y criticaron la ruta neoliberal de Miguel de la Madrid, quien decidió apoyar a Salinas de Gortari para darle continuismo a su política económica derechista. Y en 1988 se enfrentó al fraude electoral fraguado en una alevosa “caída del sistema”.

Muñoz Ledo recordó que la maestra Ifigenia había prestado su casa para celebrar las discusiones que concibieron el Frente Democrático Nacional. La Corregidora de nuestra historia moderna
señaló.

Todos escuchamos un mensaje común de nuestra homenajeada, de Muñoz Ledo y de Alejandro Encinas: acercamiento del PRD y Lopez Obrador. Recién aprobada la Constitución de la Ciudad de México y la elección en cuatro estados, en particular Edomex, resultaba singular la característica de este mensaje.

Por cierto, a quienes critican al Pacto por México, incluido Andrés, hay que recordarles que uno de sus acuerdos fue precisamente lograr que el DF transitara a ser una entidad federativa con todos los derechos políticos, civiles, económicos, sociales, culturales y medioambientales. Después de aprobar la reforma constitucional para este efecto, se eligió a las y los 100 constituyentes, quienes redactaron y aprobaron la primera Constitución de la Ciudad de México.

Andrés, opositor del Pacto por México, seguramente participó en la elección de las y los Constituyentes para medirse electoralmente en la CD de México ¿con quién? pues con el PRD, partido al que trae entre ceja y ceja para desfondarlo.

Hay quienes pensamos se debe concretar la transición a la democracia efectiva con una plataforma y compromisos sustentados, como señala nuestra Constitución en su artículo primero, en la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.

Preceptos nunca mencionados por Andrés, porque él quiere volver a la época del presidente omnipotente, no a la construcción y reconstrucción de las Instituciones de la nueva República señalada en la Constitución, la nueva República, justa, sin impunidad, ni privilegios, en la que quienes estén al frente no pretendan desaparecer a quienes les cuestionen o piensen diferente.

Quienes hemos pugnado por resolver estructuralmente la injusticia y desigualdad social, sabemos que en 2018 debemos unir una gran coalición en donde quepan muchas expresiones ciudadanas y progresistas, ergo la ruta del frente opositor progresista que saque al PRI de Los Pinos no está en la pretendida por AMLO, porque no hay certeza ni seriedad cuando propone anticipadamente una amnistía para los corruptos, un desatino que se observa invariablemente en sus diatribas y peroratas.

¿Unir a las Izquierdas? Sí, con un contrato social inscrito desde el enfoque de los derechos humanos, la perspectiva de género y la anticorrupción y sin candidato a modo.

*Senadora por el PRD

@angelicadelap