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Hacia un presupuesto responsable | Punto de Referencia | Daniel Aceves Villagrán

  • Daniel Aceves Villagrán

Hablemos de un par de temas íntimamente relacionados: petróleo y Presupuesto Base Cero; iniciando por el crudo, que tiene un valor en el mercado influenciado, mayoritariamente, por intereses políticos, dejando a un lado su oferta y demanda real. ¿Por qué? Primero encontramos a la OPEP, oligopolio a cargo del 40 por ciento de la producción mundial que busca limitar la entrada de nuevos competidores mediante precios bajos, además de la moda en la industria: el fracking, técnica de explotación de yacimientos que ha ocasionado falta de liquidez en quienes la utilizan, por sus costos de implementación y el exceso de oferta en el mercado, llevando a que empresas y países busquen desesperadamente nivelar el precio por barril para un retorno de inversión más próximo. Y no hay que olvidar a Irán, que después de un tiempo en la congeladora, está a punto de abrir otra vez las llaves de sus pozos a Rusia, que no está dispuesta a disminuir su producción, y a Venezuela, que está buscando un precio mínimo en 70 dólares, mostrando un panorama en donde las naciones o apelan a la nivelación en el precio para que sus presupuestos cuadren o se realiza un análisis mediante el presupuesto Base Cero. Recientemente, con la aprobación del Paquete Económico 2016, que contiene los criterios generales de política económica, la iniciativa de Ley de Ingresos 2016, la Miscelánea Fiscal y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2016, se comprende que es un punto fundamental para el diseño de la política económica anual y sexenal; recordando que el crecimiento del país depende de una adecuada planeación, en donde se conjugue racionalidad presupuestaria con ingeniería financiera de enfoque Base Cero y variables económicas como el incremento de las tasas de interés de Estados Unidos, el tipo de cambio, la disminución del precio del petróleo, la recaudación fiscal, las remesas, reservas del Banco de México y otras más que han generado la imperante necesidad de realizar cambios; reflejándose en la aprobación de la Ley de Ingresos, aumentando el presupuesto gracias a una mayor estimación de recaudación fiscal y aprovechamientos, que considera el tipo de cambio entre 15.90 a 16.40 pesos por dólar, el precio por barril en 50 dólares y estimando un crecimiento del PIB entre 2.6 y 3.6 por ciento; ampliando el margen de maniobra en salud, educación, agua potable, caminos y alimentación; pronosticando destinar fondos a programas de prevención y tratamiento de desnutrición, sobrepeso y obesidad. En suma, la reingeniería utilizada busca disminuir las carencias sociales proporcionando el acceso efectivo a los derechos sociales mediante un presupuesto responsable, con sentido humano en cinco prioridades: Seguridad nacional, ciencia y tecnología, educación superior, cultura y el impulso a la productividad y actividad económica, invirtiendo de mejor manera los recursos, de una forma transparente como lo dicta el Plan Nacional de Desarrollo 2013 – 2018.