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Haciendo cuentas con el año | La palabra mágica | Terry Guindi

  • Palabra: Terry Guindi

Cierre de ciclo, tan arbitrario como cualquier otro, un año.

La cuenta final y el recuento; una recomendación usa papel y lápiz, con pulcritud exhaustivamente y con la punta bien afilada se anota todo, con serenidad y sobre todo con verdad, tú eres quien hace la auditoría, mentirte a ti es poco útil y hace del ejercicio una pérdida de tiempo.

Como si de una empresa se tratase, la contabilidad, el balance, el estado de pérdidas y ganancias.

El asunto mayor significa el análisis de los beneficios, que sin duda los hay, contrario a la propensión de poner al frente lo que nos tocó el fondo. Quitarle atención a lo que daña, a lo perdido, centrar esta en lo que podemos aportar, en la experiencia adquirida, en las oportunidades que dejamos escapar, en lo que dejamos de hacer y por ende de poner en juego como nuestra propia vida.

Lo primero es el orden en los resultados; evaluarte de igual forma como si fuera una cuenta aritmética, una ecuación, donde
siempre hay un signo de igual.

El mecanismo lleva consigo el reconocimiento de la experiencia como algo que ha sumado para bien; somos producto de lo que hemos sido, sin todo lo que has vivido serías distinto. La consistencia es imprescindible, llevada a cabo del diario acontecer en el tiempo transcurrido, sumar metros con centímetros y nunca pulgadas como milímetros, la misma base.

Evaluar en su justa medida lo positivo en su dimensión, comúnmente tendemos  a relegarlo a la insignificancia, o a engrandecerlo fuera de contexto. Aceptar errores, buscar sus causas, analizarlas y soltar a éstos en la conciencia del beneficio aportado, la experiencia  y la vida misma. Nada es absolutamente malo ni totalmente bueno; ni el blanco puro ni el negro absoluto, sino una infinita gama de colores; entre el negro y el blanco hay una infinita gama de grises.

EN LA cuenta final y el recuento, tú eres quien hace la auditoría, mentirte a ti es poco útil y hace del ejercicio una pérdida de tiempo.

EN LA cuenta final y el recuento, tú eres quien hace la auditoría, mentirte a ti es poco útil y hace del ejercicio una pérdida de tiempo.

Hacer el viaje al interior, buscar el aprendizaje que ello aporta en su tiempo y momento. Eres un ser espiritual que está en este mundo para tener una experiencia terrenal. Como se dice comúnmente: la vida es una escuela y hay que ir aprendiendo, pasando los exámenes hasta graduarse, de ti depende lo exitoso que quieras que resulte esta experiencia.

Haciendo cuentas con la vida, con el año que se ha ido y con el valor de responder: ¿cómo va esa transformación? ¿Has salido ya de tu zona de confort?

Gran parte de tu resistencia para aceptar la responsabilidad de una transformación viene de querer continuar viviendo más o menos en la misma forma que siempre.

Seguramente sientes una enorme curiosidad por saber si el cambio es posible y también, al leer esto, tienes la disposición para lograrlo.

Atrévete a remontar el vuelo más allá de lo que conoces como tu estilo de vida habitual hasta el día de hoy. Una vez que estés conectado con la conciencia, las piezas del rompecabezas comienzan a caer por sí solas.

Te deseo un fantástico viaje, recuerda observar tu palabra que es mágica #piensaantesdehablar

Twitter@TerryGuindi

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