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Histórico acuerdo climático para limitar el calentamiento global | Carlos Siula

  • Carlos Siula

PARÍS, Francia.- La cumbre de París COP21 pasará a la historia por haber logrado el primer acuerdo universal legalmente vinculante de lucha contra el cambio climático, en el que 196 países se comprometieron a limitar el calentamiento del planeta, cuyo vertiginoso aumento expone al mundo a catastróficas consecuencias.

Ese acuerdo sin precedentes sobre el clima fue logrado después de 20 conferencias, cuatro años de preparación, 12 meses de intensos esfuerzos diplomáticos y 13 días de arduas negociaciones en el salón de exposiciones del aeropuerto de Le Bourget, donde funcionó la COP21. A ese récord habría que agregar dos noches en vela, pues los principales actores de la negociación no durmieron desde que se levantaron el miércoles.

“Se trata de un acuerdo justo, duradero, ambicioso, equilibrado y vinculante que confirma nuestro objetivo de limitar el calentamiento climático “muy por debajo de 2°C” y, de ser posible, “limitar ese incremento a 1.5°C”, sintetizó el canciller francés Laurent Fabius al presentar por la mañana el texto final.

Casi siete horas después, debido a las dificultades que planteaba la traducción del documento, Fabius -en su condición de presidente de la COP21- dio el esperado martillazo del consenso en el plenario de la cumbre y dijo: “Acabamos de hacer algo grande”. El cierre de la conferencia fue recibido con aplausos y abrazos de los delegados y personalidades presentes, entre los que se encontraban el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que derramó algunas lágrimas de emoción, y el exvicepresidente Al Gore.

Inmediatamente después de la aprobación del acuerdo, sancionado a las 19.26 hora local, el presidente francés François Hollande se incorporó a la sesión plenaria y se fundió en abrazos con el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, y con Fabius.

“Francia hará todo lo posible para aplicar este acuerdo. Pero también para acelerar ese movimiento”, prometió Hollande. También se comprometió a “revisar los objetivos de reducción de los gases de efecto invernadero (GES) en Francia “a más tardar en 2020” y a formar una coalición con otros países para lograr fijar un precio del carbono.

“En París, se produjeron muchas revoluciones. Pero hoy se produjo la más bella, la más pacífica: la revolución por el cambio climático”, concluyó.

“Esto es enorme: casi todos los países del mundo acaban de suscribir el acuerdo de París sobre el cambio climático, gracias al liderazgo estadunidense”, comentó el presidente norteamericano Barack Obama en una primera reacción publicada en su cuenta de Twitter.

“¡Un acuerdo histórico! Después de tantos años de esfuerzos sin tregua esta es una gran victoria para Europa”, afirmó por su parte el comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, en un mensaje en la red social Twitter.

El ambicioso documento de 31 páginas fija como objetivo principal contener el aumento de temperatura media del planeta “muy por debajo de 2°C y hacer el esfuerzo de limitar ese incremento a 1.5°C” a partir de 2020.

La mención de ese umbral de 1.5°C fue saludada con una auténtica salva de aplausos de la asistencia, sobre todo por aquellos países en desarrollo que lo convirtieron en una línea roja durante las negociaciones. Arabia Saudita y los grandes productores de petróleo no querían aceptar ese límite, pero terminaron inclinándose cuando se le agregó la fórmula “hacer el esfuerzo de limitar ese incremento”.

Un proyecto de decisión adjunto al acuerdo estipula asimismo que los 100 mil millones de dólares anuales de ayuda a los países en desarrollo -prometidos en 2009 por las naciones ricas para 2020- serán un “piso” para después de 2020. Un nuevo objetivo cifrado debe ser definido “a más tardar en 2025”, señaló el canciller francés.

El texto establece la necesidad de realizar cada cinco años un balance colectivo de los progresos realizados en la reducción de GES a fin de poder adoptar, en caso necesario, las medidas que se imponen.

El calentamiento del planeta amenaza la producción agrícola, los recursos marinos y las reservas de agua en numerosas regiones. El aumento de nivel de los océanos pone en peligro la existencia de los Estados insulares, así como las comunidades que viven en zonas costeras.

El canciller francés, Laurent Fabius; el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente de Francia, Francois Hollande, celebraron el pacto logrado. FOTO: AFP

El canciller francés, Laurent Fabius; el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente de Francia, Francois Hollande, celebraron el pacto logrado. FOTO: AFP

El acuerdo obtenido en París, que entrará en vigor en 2020, debe permitir reorientar la economía mundial hacia un modelo de bajo consumo de gases de efecto invernadero (GES). Semejante revolución implica el abandono progresivo de las energías fósiles (carbón, petróleo, gas) que dominan la producción energética mundial, un desarrollo considerable de las energías renovables, inmensas economías de energía e, incluso, una mayor protección de los bosques.

El texto establece la importancia de fijar un precio al carbono para luchar en forma eficaz contra el calentamiento. También contempla el principio de “diferenciación” que establece una mayor participación y esfuerzo de los países desarrollados, en virtud de su responsabilidad histórica en las emisiones de gases de efecto invernadero.

Defensores del medio ambiente consideran insatisfactorio el texto del acuerdo, pero reconocen que demuestra la intención de alejarse del uso de los combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas.

“En comparación con lo que pudo suceder, ha sido un milagro, aunque en comparación con lo que debería haber sucedido es un desastre”, dijo George Monbiot, autor de Calor, que destacó como principal conquista la “rebaja” del punto crítico del clima a un aumento de las temperaturas de 1.5 grados.

Para los más optimistas, la conferencia de París realizó considerables progresos formalizando reducciones de GES que servirán de base para futuras negociaciones. Las proyecciones científicas que sirven de base a los trabajos de la COP prevén que, con la actual trayectoria de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el aumento de las temperaturas podría alcanzar 4º a fines de siglo.

Algunas ONG y científicos especializados en el cambio climático del planeta consideran que los resultados son insuficientes. Incluso con un aumento de 2ºC, los expertos prevén efectos irreversibles con fenómenos extremos frecuentes, la disminución de la productividad agrícola o la extinción de especies, si bien se considera que el planeta todavía se puede adaptar.

Las temperaturas medias ya aumentaron 0.85º con respecto al comienzo de la era industrial.

A pesar de los compromisos asumidos sobre reducción de gases de efecto invernadero (GES) serán insuficientes para limitar el aumento de las temperaturas a 2º y, según las proyecciones, el aumento se sitúa entre 2.7°C y 3.5ºC).

/arm