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Horizonte Económico

  • Horizonte político /Luis Álvarez Tostado

  • Luis G Álvarez Tostado Valdivia
  • La Inversión como Motor de la Economía

La inversión es el motor de la economía en el mediano y largo plazo, por lo que un país que no invierte está disminuyendo su posible crecimiento en el futuro. Este argumento se explicará de tal manera de poder valorar en su verdadera dimensión la baja de este tipo de gasto para nuestro país.

Comenzaré definiendo el modelo económico más simple para observar la importancia del gasto de inversión. El Producto Interno Bruto (PIB) es igual al gasto en consumo, más el gasto de inversión, más el gasto de gobierno que se puede dividir en gasto corriente y gasto de inversión, más las exportaciones netas. En otras palabras, consumo privado más gasto corriente del gobierno, más inversión privada y pública, más exportaciones netas nos dan el PIB, lo anterior refleja que la economía depende de una manera directa de la inversión tanto privada como pública.

El gasto de inversión privada generalmente se hace para empezar una nueva producción o aumentar la producción, cuando se crea una nueva empresa se invierte en terrenos, en construcción de edificios o fábricas, maquinaria y equipo, en el caso de la inversión pública, la más importante es la que se da en infraestructura como carreteras, aeropuertos, hospitales, escuelas, no únicamente en su construcción sino también en su equipamiento.

Como se puede ver, el gasto de inversión privada es para producir en el mediano plazo y la inversión de gobierno es para que en el futuro se muevan más y de una manera más eficiente las bienes que se producen. En el caso de las carreteras, puentes y puertos, en el caso del aeropuerto como el de la Ciudad de México que se construye, hay más turismo, algunas mercancías también se trasladan vía aérea, se acercan los negocios, en el caso de las escuelas y hospitales es para mejorar los servicios tanto de educación como de salud que presta el Estado, lo que quiero mostrar con estos ejemplos es que la inversión física, provenga del sector privado o del sector público, lo que hace es incentivar y hacer más eficiente a la economía en el futuro, por lo que si no se invierte estamos limitando el desarrollo del país en los próximos años.

Existen cuatro datos preocupantes en cuanto a la inversión de éste y los próximos años, la primera, hay una disminución en la inversión extranjera directa; segunda, hay una disminución en la inversión del Gobierno; tercera, existe un aumento en la tasa de interés y por último, la incertidumbre que provoca un posible cambio de política en el nuevo Gobierno de Estados Unidos hace que las inversiones sean mucho más cautelosas, es decir que no se invierta en tiempos de incertidumbre.

La inversión extranjera directa disminuyó 8.4 por ciento de enero a septiembre de 2015 a 2016, hay que recordar que derivado de la baja en el precio del petróleo, las inversiones en el sector petrolero no han sido las esperadas originalmente con la reforma en hidrocarburos. La disminución de la inversión pública ha sido muy importante, por ejemplo, el gasto de inversión en 2016 representa 3.9 por ciento del PIB, lo que lo hace el más bajo desde 1939 y para el próximo año esto empeora, pues este gasto sólo representará 2.8 por ciento del PIB, hay que recordar que los recortes tanto para este año como el próximo le han pegado más al gasto de inversión en Pemex, CFE, Secretaría de Comunicaciones y Transporte, Secretaría de Salud, todo esto en perjuicio del crecimiento futuro.

En cuanto al aumento de la tasa de interés que acaba de suceder la semana pasada con la política monetaria definida por la comisión de cambio integrada por el Banco de México y la Secretaría de Hacienda, los economistas decimos que existe una relación inversa entre la tasa de interés y la inversión, es decir, cuando aumenta la tasa de interés disminuye la inversión y cuando baja la tasa aumenta la inversión, la explicación es que los inversionistas tienen una cartera de posibles inversiones, con el aumento de la tasas algunos proyectos dejan de ser financieramente viables pues ya no son rentables y por lo tanto ya no se invierte. En este mismo sentido, el consumo tiende a disminuir, ya que parte de éste se financia con tarjetas de crédito cuyas tasas aumentan desincentivando el consumo.

La llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos ha provocado que los inversionistas del mundo sean más precavidos o pidan más rendimientos en sus inversiones por un factor de riesgo implícito, lo anterior provocará una disminución adicional en las inversiones del extranjero y las nacionales en nuestro país.

Por lo anterior, podemos argumentar que el crecimiento potencial de nuestro país ha disminuido con lo que ha estado pasando.

Sin inversión el motor de la economía se ve mermado, la coyuntura para esta variable es muy difícil, por lo que podemos decir que el futuro económico de México está en riesgo.

Ojalá y en próximos años se pueda recuperar la inversión en nuestro país, esto ayudará a tener esperanza de tiempos mejores.
gerardo_tostado@yahoo.com.mx

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