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Horizonte Económico

  • Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • Miguel González Ibarra
  • Urgente adecuar la estrategia económica

Inició el quinto año de gobierno de la presente administración y en el recuento económico de los resultados resulta conveniente comentar los registrados en las siguientes variables: Crecimiento Económico, Reformas Estructurales y Costo Financiero de la Deuda.

En el primer caso, los resultados estuvieron realmente alejados de la meta que se planteó, que sería del orden del cinco por ciento anual. En el primer trienio la tasa promedio del crecimiento del PIB fue de 1.8 por ciento, cifra menor a la tercera parte de la meta planeada y muy probablemente el crecimiento de 2016 será similar.

Es evidente que algunos factores externos incidieron en estos resultados, pero también se deberá reconocer que las medidas económicas instrumentadas no han sido distintas a la ortodoxia, en un contexto donde se han registrado factores que han impactado esos resultados.

Entre ellos se puede resaltar la desaceleración del crecimiento de la economía china, la aguda reducción del precio del petróleo y la atonía económica que se ha registrado en la región europea e incluso en la economía estadunidense.

En el primer caso, después de crecimientos de entre 10 y 12 por ciento anual la economía china en 2014 registró un proceso de desaceleración que dio lugar a crecimientos de cifras entre 6 y 7 por ciento, situación que se considera ya concluido y se espera que para 2017 esa economía retome la senda de crecimientos elevados, que impactará por su efecto multiplicador a economías del resto del mundo occidental.

En cuanto al comportamiento del precio del petróleo un proceso de recuperación ha iniciado, en donde un factor importante es la decisión saudiárabe de reducir su volumen de explotación y en un contexto donde la atonía económica ha sido superada, tanto en Europa como en Estados Unidos.

No obstante la caída petrolera fue aguda para el caso mexicano, que después de registrar niveles del orden de 100 dólares por barril durante 2014, inició un pronunciado descenso que llevó a niveles de 20 dólares al cierre de 2015, el inicio de este año y en los últimos meses la tendencia ha sido de recuperación, que se estima continuará el próximo año.

Es evidente que los comportamiento de las variables señaladas no se registran en plazos muy cortos pero si seguramente que el escenario del próximo año será mejor que los quince meses previos y es en ese contexto que se deben tomar las medidas adecuadas, aprovechar esas tendencias y buscar como prioridad crecimiento y empleo, sin demérito de la inflación pero con una estrategia donde esta última este supeditada a la actividad económica y no al revés como ha ocurrido en años anteriores.

De no ser así el crecimiento se mantendrá por debajo de su potencial y si una prioridad es el control de la inflación, esta no puede continuar por encima del crecimiento y el empleo, como ha ocurrido; claro está que se tendría que mantener el control de la inflación pero sin metas inalcanzables en 3 ó 4 puntos, que afectan en el proceso a variables de mayor importancia como el crecimiento y el empleo.

Sin duda alguna es mejor para la economía y para la población que se mejore sensiblemente el ritmo de crecimiento y la generación de empleo y que la meta de inflación, si bien la importancia de mantenerla en un digito, con esquemas más realistas, avanzar de manera más integral.

No cabe duda que la modificación a la estrategia requiere de voluntad política y de claridad en el contexto económico y en un quinto año de gobierno se antoja difícil, pero se reitera, se trata de determinación política.

La estrategia económica del país tiene que ser sujeta de análisis profundo por los especialistas en turno, porque se han presentado situaciones impredecibles que evidentemente obliga a tomar medidas de manera oportuna.

*estudioshacendarios.cmlm@hotmail.com