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Horizonte Económico

  • Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • Miguel González Ibarra

Populismo Económico

  • Credibilidad y adecuada comunicación para evitar retrocesos electorales

 

El malestar que generó la crisis financiera de la década pasada, así como la indignación por las ineficaces medidas para regular la excesiva liquidez mundial para controlar la volatilidad e impulsar una recuperación sostenida, dieron origen a nacionalismos y al surgimiento de líderes políticos y empresariales que pugnan por políticas económicas populistas.

Los pronósticos y estimaciones sobre resultados políticos o sobre el comportamiento económico mundial y de los distintos países, se han visto superados por no considerar como un nuevo factor a la desconfianza y la apatía de la ciudadanía y de los agentes económicos en las autoridades e instituciones. El nuevo paradigma en materia de comunicación ha convertido a las redes sociales en un elemento fundamental para difundir ideas y unificar opiniones en contra de las tendencias políticas y económicas prevalecientes.

Entre los inesperados resultados de la participación ciudadana, después del “Brexit”, el triunfo del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, es el que ha causado un mayor impacto mundial. El favorable resultado para Trump en un sistema de democracia indirecta se basó en el uso de las redes sociales para difundir una serie de propuestas y declaraciones xenófobas, actitudes discriminatorias e intolerantes, así como un acentuado nacionalismo y un frontal desafío a los medios de comunicación y a la clase política tradicional.

Actualmente, la incertidumbre que ha generado el sesgo populista y proteccionista que podría tener la política económica y las relaciones con el resto del mundo de la próxima administración gubernamental estadunidenses, están dando origen a reacciones tanto de cautela, como de optimismo.

Los mercados financieros estadunidenses han asimilado el resultado electoral y presagian un fuerte repunte económico para el próximo año, gracias a una política fiscal expansiva que impulsará la inversión y corregirá las distorsiones en el mercado de valores causados por la política monetaria no convencional. Sin embargo, en el mediano plazo se prevé una amenaza inflacionaria, una pérdida de competitividad internacional y un creciente doble déficit: de balanza de pagos y de las finanzas públicas.

En este contexto, en México comenzaron a tomar fuerza propuestas populistas y hasta existen barruntos de hacer resurgir un nuevo nacionalismo antiestadunidense. De tal manera, frente a los próximos procesos electorales han comenzado los oportunismos políticos que enarbolan propuestas populistas, tanto de las corrientes de derecha, como de las consideradas de izquierda.

Las medidas populistas en materia económica que podrían atraer al electorado contrastan con las medidas prudentes para ajustar el modelo de desarrollo del país a las nuevas condiciones del entorno mundial.

Con el fin de evitar caer en un proceso desequilibrante, resulta fundamental que las autoridades recuperen la credibilidad y puedan tener la capacidad de comunicar a la población los riesgos que representa el populismo económico, frente a las ventajas de un ajuste responsable encaminado a fortalecer la economía interna y a instrumentar adecuadamente las Reformas Estructurales para que el país ingrese a la cuarta revolución industrial.
miggoib@unam.mx