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Horizonte económico

  • Carlos Loeza Manzanero

Intereses más altos y menos crecimiento económico

La expectativa económica se ha modificado sensiblemente en las últimas semanas derivado de incrementos a las tasas de interés y de disminución en el ritmo de crecimiento.

En el periodo 2013-2015 el crecimiento promedio anual fue de 1.8 por ciento, muy por debajo del 5 por ciento que se estimó al inicio de la administración; al comenzar 2016 la expectativa es que el crecimiento se ubicaría en el orden del 2.5 por ciento–2.8 por ciento, producto entre otros aspectos, de que iniciaría el ingreso de capitales por concepto de la Reforma Energética.

Tales recursos más allá del destino de inversión, significaban un ingreso sin réditos que tendría la posibilidad de destinarse a prioridades de gasto que estimule el crecimiento sin necesidad de impactar el nivel de déficit público, lo cual permitiría mejorar el nivel de empleo.

Pero el escenario se ha modificado principalmente por el próximo repunte de interés en Estados Unidos que obligará a elevar también las nacionales, para evitar salidas de divisas, que estaría comprometiendo los niveles en balanza de pagos, que han compensado los desequilibrios en ese sector.

Se espera que hacia la quincena del mes de junio la tasa de interés de la Reserva Federal se incrementa, se especula que puede ser en medio punto porcentual pero a la vez se afirma que en este mismo año podría alcanzar un punto.

Los efectos sobre la economía mexicana serán inmediatos y de grandes repercusiones, lo cual no debe desestabilizar los ritmos que hasta la fecha se han venido observando, la razón es que desde septiembre-octubre de 2015 se esperaba el incremento de esa tasa de interés.

La problemática estriba en que a pesar de que se ha pospuesto propiamente ocho meses, no se cuenta con estrategia alguna para hacerle frente, por lo que es previsible que los efectos se manifiesten, en mayor austeridad del gasto público, disminución en el ritmo del crecimiento económico consus correspondientes efectos en materia de empleo.

Al respecto se puede señalar que de manera oficial se ha anunciado una disminución en la expectativa del crecimiento económico lo que evidentemente impactará al empleo.

Pero al mismo tiempo es de destacar un elemento que sin duda debería de tener esquemas compensatorios a la situación descrita y es el caso de que ha iniciado la recepción de capitales por concepto de la Reforma Energética, que si bien en montos muy por debajo de lo que inicialmente se estimó, finalmente significan ingresos adicionales.

Es previsible que en los años sucesivos los volúmenes de capitales a recibir por ese concepto tengan incrementos importantes,  capitales que por cierto no necesariamente van a formar parte del proyecto de presupuesto 2017 y años siguientes, pero habrá de tenerse el cuidado de dar el seguimiento correspondiente para seguir el destino de tales recursos.

Lamentablemente se aprecia que tampoco se ubica estrategia para utilización de dichos recursos por lo que será necesario que efectivamente se cuente con la planeación adecuada y la rendición de cuentas por ese concepto será indispensable.

Que no se olvide que cuando se privatizó la mayor parte de empresas paraestatales los comentarios oficiales sobre los recursos que se obtuvieron señalaron que habían permitido reducir el monto de la deuda, pero aun concediendo que haya sido real lo que es importante destacar es que nunca se planteó que ese sería el destino y mucho menos alternativas para financiar actividades prioritarias. ¡Que no nos vuelva a suceder!

* estudioshacendarios.cmlm@hotmail.com